La autoridad local localizó al cura a casi 100 kilómetros del lugar del accidente, en la localidad de Pinto, varias horas después del incidente ocurrido el lunes por la noche.
Según el relato del padre de uno de los jóvenes involucrados, el grupo de amigos regresaba a la ciudad después de jugar un partido de pádel y decidió visitar a un amigo enfermo. Los adolescentes fueron sorprendidos por una camioneta blanca, identificada por un rosario en la caja del vehículo, según informó Cristian Galván, padre de Jeremías, una de las víctimas. El impacto hizo que los motociclistas cayeran al pavimento.
A pesar del golpe, los jóvenes permanecieron conscientes, aunque presentaron golpes, heridas y diversas lesiones.
El grupo estaba conformado por un adolescente de 15 años que manejaba una Honda Wave 110 cc junto a una amiga, y otro joven que se desplazaba en otra moto.
Se presentó una denuncia en la Comisaría Comunitaria Número 33 de Sumampa, y los agentes comenzaron la búsqueda del responsable. Los jóvenes habían notado que la camioneta portaba un rosario en la caja.
Afortunadamente, ninguno de los jóvenes sufrió heridas que comprometieran su vida. “Por suerte, mi hijo y los otros chicos están todos bien. Tienen dolor, pero están fuera de peligro”, expresó Galván.
Al encontrar al sacerdote con la camioneta, la fiscal Fernanda Vittar solicitó un control de alcoholemia y el secuestro del vehículo. Tras brindar sus explicaciones sobre el hecho, el cura fue demorado por unas horas de manera preventiva, aunque luego recuperó su libertad.
Espíndola cuenta con una larga trayectoria pastoral en el sur de Santiago del Estero. Durante años, ocupó el cargo de rector del Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa y actualmente lidera la comunidad parroquial de Pinto.
El accidente ocurrió cuando regresaba a su comunidad tras visitar Sumampa el fin de semana pasado. La causa está siendo investigada por la Fiscalía de delitos comunes, que busca esclarecer las circunstancias del impacto.








