“Un papel determinante lo de la altura. No es menor. Los 2600 metros los sentimos todos”, sostuvo Coudet en la conferencia de prensa posterior al encuentro. Aunque River inició el partido con mayor posesión de balón, el equipo local tuvo las oportunidades más claras, con Nahuel Bustos golpeando dos veces los postes en la primera mitad. A medida que avanzaba el partido, el visitante perdió intensidad y permitió que el local se volviera más protagónico.
Para el entrenador, el escenario en Bogotá se sumó a las dificultades derivadas de un plantel disminuido por las ausencias. “Nos acomodamos de la mejor manera, teniendo que usar jugadores en posiciones que no están acostumbrados. Tuvimos la suerte de no sufrir contratiempos en la defensa, ya que no teníamos recambio. Es un buen punto, vamos a casa con nuestra gente”, analizó.
“No teníamos a todos a disposición. Ojalá podamos hacer un gran partido y regalarle el pase a nuestra gente”, añadió, en referencia a que la serie se definirá el próximo miércoles a las 21.30 en el Monumental, tras el empate sin goles en Colombia.
Coudet también mencionó a los jóvenes que formaron parte de la delegación y explicó por qué no era el momento adecuado para darles mayor participación. “No es lo ideal. Hay momentos en que los chicos nos pueden ayudar, pero siempre con una estructura. Ninguno ha jugado en la altura y eso es determinante. Es todo nuevo. Sacamos un gran punto. Me hubiese gustado que vieran un fútbol como se vio el otro día, pero el contexto era este. Todos hubiésemos firmado el empate antes. Volvemos a casa bien”.
La altura fue un tema recurrente en su análisis. En otro momento de la conferencia, Coudet destacó las particularidades del juego bajo esas condiciones. “Acá en la altura la pelota se acelera, nos hubiese gustado jugar mucho más. Pero están las dificultades que se presentan. Jugamos con lo mejor que teníamos a disposición”, explicó. En un momento, incluso bromeó con un periodista que lucía agitado al hacerle una pregunta: “También estás ahogado, viste”.
El panorama, según anticipó el director técnico, debería ser diferente para el partido de vuelta. En relación a la posible recuperación de Driussi, Coudet mencionó: “Para la vuelta seguro estén bien Montiel, Acuña y Driussi. Vamos a llegar mucho más completos”.
Otro aspecto que abordó durante la conferencia fue el intenso intercambio que tuvo con Borré en el primer tiempo. El entrenador le dio indicaciones tácticas con vehemencia y, cuando el colombiano le pidió que se calmara, respondió de manera airada: “¡Cerrá el culo!”. Sin embargo, el episodio no generó mayores inconvenientes y al ser reemplazado en el segundo tiempo por Thiago Almada, ambos jugadores se saludaron con un apretón de manos.
Después del encuentro, Coudet minimizó la relevancia del episodio. “Con los jugadores a veces te cruzás, pero no le doy importancia. Los conozco a todos y tenemos un nivel muy bueno desde la parte humana”, afirmó.
Así, River regresará de Bogotá con la serie abierta y la expectativa de contar con futbolistas recuperados para afrontar la definición en el Monumental. Coudet reconoció que el rendimiento estuvo por debajo de sus expectativas, aunque encontró razones en el contexto y valoró haber superado el primer capítulo sin desventaja. Su síntesis fue clara: River no jugó como quiso, sino “como pudo”.








