Así, en 1994, se inauguró el primer Nobu en TriBeCa, Manhattan, en colaboración con Matsuhisa y el productor Meir Teper. Con capacidad para alrededor de 150 comensales, rápidamente este lugar se convirtió en un punto de encuentro para celebridades y empresarios.
El éxito obtenido permitió replicar el concepto en diversas ciudades, pero fue la transformación de Nobu en una marca internacional de lujo lo que marcó el verdadero cambio. Este hito se concretó en 2013 con la apertura del Nobu Hotel Caesars Palace en Las Vegas, donde la gastronomía se posicionó como un componente esencial de la experiencia hotelera.
Desde entonces, la marca ha sabido combinar un diseño de inspiración japonesa, una oferta de hoteles de lujo y la célebre cocina de Matsuhisa bajo una misma esencia. La magnitud del negocio se hizo evidente en 2015, cuando Crown Resorts, vinculado al empresario australiano James Packer, adquirió el 20% de Nobu por US$100 millones, lo que valoró a la compañía en cerca de US$500 millones. En ese momento, Nobu ya contaba con 32 restaurantes y diez hoteles en diversas fases de desarrollo, distribuidos en cinco continentes.
El crecimiento no solo se detuvo en la restauración y la hotelería, sino que se expandió a un sector aún más lucrativo: las residencias de marca. En 2017, se presentó el primer proyecto en Toronto, donde la empresa se alió con desarrolladores inmobiliarios, quienes aportaron los terrenos y la inversión, mientras Nobu contribuyó con su nombre, diseño y experiencia hotelera. Esta estrategia permitió a la compañía diversificarse sin centrarse solo en la administración de restaurantes.
Según pronósticos para 2025, el grupo podría contar con cerca de 40 hoteles, 50 restaurantes y varios proyectos residenciales en desarrollo. Información posterior incluso elevó la valoración de la empresa a aproximadamente US$1.300 millones, superando ampliamente la cifra de 2015.
Entre los proyectos más ambiciosos destaca uno en Manchester, Reino Unido, donde se planea construir una torre de 76 pisos, que incluirá unas 452 residencias, un hotel y un restaurante Nobu.
Además, De Niro está involucrado en un lujoso proyecto en Barbuda, en el Caribe, que planea un hotel de 36 habitaciones y 25 residencias frente al mar, con precios que alcanzan cifras millonarias.
La marca también llegó a Italia, con la apertura del Nobu Hotel Roma en 2025, situado sobre la emblemática Via Veneto, unificando habitaciones, restaurante y un rooftop en una sola propuesta.
A su vez, el actor mantiene otras inversiones en el sector hotelero y gastronómico, siendo copropietario de The Greenwich Hotel, un boutique de 86 habitaciones en TriBeCa, y tuvo vínculos con el histórico Tribeca Grill, que operó durante 35 años hasta su cierre en 2025.








