Los internos que aparecieron en una transmisión en vivo desde el Complejo Penitenciario N°2 San Felipe en Mendoza han sido trasladados a una cárcel de “muy alto perfil”, tras violar las normativas provinciales que prohíben la tenencia de teléfonos móviles. La decisión fue tomada por las autoridades provinciales luego de llevar a cabo una investigación interna y una requisa en el Módulo 8B, desde donde se emitió la transmisión. El operativo, realizado por personal del Servicio Penitenciario de Mendoza, resultó en la incautación de cinco teléfonos. Los cuatro detenidos habían estado presentes durante unos segundos en la transmisión en vivo del streamer Valentín Melo, quien cuenta con más de 370 mil seguidores en Instagram. En esa sesión, realizada a través de OmeTV, una aplicación para videollamadas aleatorias, Melo se encontraba transmitiendo en vivo por Kick y fue conectado por el algoritmo con los internos. Durante el intercambio, con un mural carcelario de fondo, los internos confirmaron su ubicación en la prisión de San Felipe, lo que causó un gran revuelo en Mendoza, donde el uso de celulares está prohibido por una ley implementada por el exministro de Defensa, Luis Petri. Tras el traslado, la ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, se pronunció en sus redes sociales. “No vinimos a custodiar una falsa paz carcelaria. Vinimos a intervenir el sistema penitenciario. Eso supone controles, requisas, sanciones y decisiones”, escribió, junto a una imagen del traslado de los presos involucrados en el streaming. Rus también indicó que “durante los últimos años, se habilitó judicialmente el ingreso de miles de teléfonos celulares a las cárceles”, pero que “desde diciembre de 2023 dijimos que esa etapa se terminaba. Implementamos un sistema único de control de ingresos, incorporamos nueva tecnología y fortalecimos las requisas”. En este contexto, se comunicó que los internos involucrados fueron reubicados en la cárcel de Cacheuta, dentro del MAP (Módulo de Alojamiento de Muy Alto Perfil), que cuenta con un régimen estricto de control. Esta cárcel, Complejo Penitenciario Almafuerte I, se sitúa en Luján de Cuyo y posee custodia permanente para evitar el contacto con el exterior, además de caracterizarse por el alojamiento individual de los detenidos para un seguimiento más riguroso. Al mismo tiempo, se ha iniciado una investigación interna sobre el personal penitenciario del Módulo B de San Felipe para averiguar cómo accedió el teléfono y cuándo fue la última requisa en esa celda, impulsada por el inspector general de Seguridad provincial, Marcelo Puertas. La escena, que sólo duró unos segundos, ocurrió durante una transmisión en vivo de Melo el domingo pasado. En la conversación, los internos preguntaron al streamer de dónde era, a lo que Melo respondió que vivía en Berazategui y bromeó al preguntar si estaban en España. De fondo, se apreciaba una camiseta argentina en un mural. Los internos rieron y respondieron: “No papá, somos de Argentina a las chapas, de Mendoza”. Melo continuó la conversación, comentando que parecían españoles. “No, mirá la casaca”, le dijo otro interno, señalando el mural. Uno de ellos, al final, se sincera y dice: “Somos de Argentina, estamos en el penal de San Felipe, en Mendoza”. Luego de esto, Melo comentó: “¿Están en un penal? Parece que están en Noruega”, a lo que otro de los internos contestó: “No, es una cárcel”. Tras saludarlos, Melo finalizó la transmisión y continuó interactuando con otros seguidores, aunque poco después compartió un fragmento de la transmisión en su cuenta de Instagram.








