En el círculo cercano al ex presidente, quien se encuentra nuevamente en Estados Unidos, están convencidos de que la salida de Manuel Adorni marca el inicio de un nuevo capítulo en la administración de los libertarios. Santilli, por su parte, podría convertirse en un interlocutor vital para facilitar una posible convergencia entre Pro y La Libertad Avanza (LLA) en los próximos comicios. El nuevo jefe de Gabinete mantiene una relación estrecha con Cristian Ritondo, líder del bloque macrista en Diputados, quien es considerado uno de los principales defensores de los acuerdos en el partido. Ambos trabajaron juntos el año pasado para lograr un entendimiento con Milei en la provincia de Buenos Aires. Por ello, en Pro se especula que el fortalecimiento de Santilli en el gobierno de LLA podría allanar el camino hacia un acuerdo político que les permita conservar la Capital, el bastión más importante de la agrupación.
Desde el entorno de Macri reiteran que no alterarán su estrategia. Mantendrán su papel como aliados del Gobierno y apoyarán los planes económicos, pero enfatizan que no se considerarán en una posición de debilidad. Sostienen que el ex mandatario se enfocará en recuperar competitividad y preparar su equipo a nivel nacional para una contienda electoral en 2024. En este sentido, el líder de Pro seguirá subrayando sus diferencias con la gestión de Milei. “Queremos que a este gobierno le vaya bien y le deseamos suerte a Santilli en esta nueva etapa. Esperamos que ayude a ordenar los procesos internos que quedaron destruidos con Adorni”, comentaron allegados a Macri.
Las recientes críticas de Milei hacia la gestión de Pro, al señalar que “estafó a los argentinos defaulteando deuda”, han sido interpretadas como una manifestación momentánea de descontento del Presidente, vinculada al caso Adorni. En el macrismo creen que Milei piensa que su principal aliado actuó de manera desafavorable para precipitar la salida de su exvocero, quien está bajo investigación por enriquecimiento ilícito. De este modo, se le atribuye la culpa por la presión mediática que enfrenta Adorni respecto a las inconsistencias en su patrimonio desde su asunción en el cargo público.
Fernando de Andreis, un colaborador cercano a Macri, recordó a Milei que Pro ha sido fundamental para la gobernabilidad desde el Congreso. Sin embargo, en lugar de intensificar la disputa, el diputado nacional defendió la unión entre macristas y libertarios para “blindar” el progreso. “La política debe enviar señales claras de unidad entre quienes pensamos de manera similar y dejar las diferencias para eventualmente tratar en el futuro”, expresó De Andreis, en una entrevista con un canal de noticias.
El ascenso de Santilli ha colocado a Macri en una situación complicada. En un momento en que el líder de Pro se dedicaba a revitalizar su partido y consideraba la posibilidad de relanzar su candidatura, Milei eligió a un dirigente con un largo recorrido en el macrismo para ocupar el puesto de ministro coordinador, en reemplazo de Adorni. A pesar de que Santilli había comenzado a posicionarse como una figura oficial desde su designación como ministro del Interior, nunca rompió con Macri, en contraposición al camino seguido por Patricia Bullrich, quien se unió a LLA y liderará la boleta de senadores en la Capital en 2025.
Antes de su encuentro con Milei, Santilli se comunicó con Macri. Este gesto se interpretó como una cupo formalidad para apaciguar al expresidente, quien observa con preocupación cómo los libertarios están incorporando a figuras prominentes de su agrupación.
El domingo, Macri no dudó en publicar en sus redes sociales, congratulándose por la elección de Santilli y revelando que habían conversado antes de su reunión con Milei. Esta actitud fue mal recibida por el equipo del nuevo ministro. “Diego no llega a ese lugar por Mauricio, sino por su propia trayectoria”, señaló un consejero cercano al sucesor de Adorni.
Es importante resaltar que el nuevo jefe de Gabinete ha actuado con un alto grado de autonomía desde hace tiempo. Quienes conocen al exdiputado de Pro indican que nunca logró ganarse la confianza total de Macri, quien ha mantenido una postura cautelosa hacia él, sobre todo desde que Santilli se transformó en un ferviente impulsor del proyecto presidencial de Larreta.
“Santilli es más violeta que amarillo”, indican allegados a Karina Milei, que ha participado activamente en la reconfiguración política del oficialismo y ha desempeñado un papel destacado en la selección del reemplazo de Adorni.
Señalan quienes orbitan cerca de la hermana del Presidente, que un posible entendimiento con Pro para unir fuerzas en la Capital dependerá de un acuerdo global a nivel nacional y de la postura que adopten los macristas en torno a la reforma política impulsada por el Gobierno. En concreto, los Milei buscan eliminar las PASO, pero Pro y sus aliados en el Congreso se oponen a su supresión. Reconocen que entablar un acuerdo con Macri en la ciudad es viable, dado que su objetivo principal es asegurar la reelección de Milei. Si la convergencia con Pro en la Capital elimina la posibilidad de que el macrismo presente una candidatura nacional que le reste apoyo al Presidente, los libertarios estarían abiertos a discutir un acuerdo. Con Adorni fuera de juego, los Milei han perdido a su candidato natural en la Capital. Aunque los hermanos Milei le habían dejado el camino libre a Bullrich, el futuro de la ex ministra se presenta incierto. Su desafío frente al caso Adorni podría acarrearle consecuencias negativas.
“Si hay acuerdo, va a ser arriba, con Mauricio Macri, no con Jorge”, advierten en las filas de Karina Milei.
Aunque en LLA dan señales de un posible acercamiento con Pro, los leales de Milei no olvidan que Macri y los suyos aprovecharon la situación de Adorni para marcar línea al Gobierno. Aun así, el nuevo vocero Adrián Ravier ha expresado un guiño hacia el expresidente, al calificar a Pro como “un aliado clave” de la Casa Rosada y subrayar que Macri y Milei están “en sintonía” con las reformas que necesita el país. En Pro, consideran que estas declaraciones cuentan con el respaldo de los Milei y Santiago Caputo, el principal asesor del Presidente.
Desde que Milei asumió la Presidencia, Macri ha enfrentado un partido dividido entre enfoques radicales y aquellos más conciliadores. La renuncia de Esteban Bullrich por su apoyo a Adorni en Diputados ha evidenciado esas divisiones. Con Ritondo, líder de Pro en Buenos Aires, y otros gobernantes como Rogelio Frigerio y Jorge Macri enfocados en evitar una ruptura con LLA, parece complicado que el expresidente se embarque en la elaboración de una candidatura presidencial. Con Santilli al frente del Gabinete, Pro pierde su carta más valiosa en Buenos Aires. “No veo posibilidades de competir sin una alianza con Milei”, afirma un alto dirigente de Pro en la provincia más poblada del país.
En otras provincias clave, como Santa Fe y Mendoza, Pro forma parte de los gobiernos locales. Estos sectores del partido alientan a Macri a que considere una alternativa a Milei a nivel nacional en 2027. No desean verse sujetos a las decisiones de los líderes del área metropolitana y están decididos a desafiar a los libertarios en sus respectivas jurisdicciones. “Pro debe contar con un candidato a presidente. Y Mauricio ya no dice que no desea postularse, sino que aún no tiene definido a quién”, manifiesta entusiasta un alto mando del macrismo que se opone a un completo acuerdo con Milei.








