Su historia comenzó en su adolescencia. A los 17 años, Orellana se vio inmerso en una rutina laboral extenuante que lo llevó a replantear su futuro. “A los 17 años empecé a trabajar 18 horas al día, de lunes a lunes. Fue entonces cuando me di cuenta de que tenía que estudiar algo”, rememoró.
Aquella vivencia marcó un antes y un después en su vida. Para este electricista, trabajar tantas horas desde tan joven fue una señal de que necesitaba adquirir conocimientos y herramientas que le permitieran mejorar sus condiciones laborales y proyectarse en su carrera profesional.
Esa experiencia inicial también reforzó una de sus principales conclusiones: la formación es un instrumento para transformar las condiciones de trabajo.
Orellana argumenta que los oficios especializados cuentan con una creciente demanda y que la capacitación brinda acceso a mejores oportunidades. En su caso, la electricidad y, posteriormente, el sector fotovoltaico se convirtieron en el camino hacia la construcción de una carrera sólida.
Su estadía en Alemania le permitió, además, acumular ahorros en un periodo mucho más corto del que previamente había calculado. “En Alemania he tenido la capacidad de ahorrar lo que pensaba que lograría para 2030, lo hice en 2025”, expresó.
Años después, una oferta laboral lo llevó de regreso a Alemania, donde descubrió una realidad laboral muy distinta. Relató que pasó de percibir alrededor de 1.600 euros al mes en Sevilla a alcanzar ingresos de hasta 6.200 euros mensuales durante su tiempo en el país europeo.
El cambio no fue únicamente económico. Orellana también notó diferencias en la forma de trabajar y en la relación que los clientes mantienen con las instalaciones eléctricas y fotovoltaicas.
Según explicó, en Alemania existe una disposición mayor a invertir en los hogares y en sistemas que propicien una autonomía energética más efectiva. Los paneles solares, baterías, inversores, sistemas de respaldo y cargadores para vehículos eléctricos son parte de un mismo proyecto.
“El ahorro es una consecuencia, pero el motivo principal es la independencia energética”, indicó.








