De acuerdo a información recibida, se prevé la declaración de cinco testigos, entre los que se incluyen vecinos y familiares de la víctima, como su novia y su suegro. Los testigos convocados son Verónica Román, Carlos Stiempcich, Alejandro Pedroso, Agustina Inbernoz y Raúl Inbernoz.
Álvarez, exlíder de las bandas Viejas Locas e Intoxicados, había manifestado en la audiencia del lunes que declararía en un momento posterior, ya que se quedó dormido y no recordó su DNI, motivo por el cual fue absuelto de los cargos por privación ilegítima de la libertad y amenazas a su amiga Florencia Batalla y su mánager, Claudia Crespo.
El abogado del artista, el defensor oficial Javier Marino, había solicitado la suspensión de la primera jornada del juicio, alegando que su cliente no estaba en condiciones de enfrentar el debate, pero esta propuesta fue denegada por los jueces.
Con anterioridad al inicio del proceso, la defensa intentó frenar las 11 audiencias programadas para agosto y septiembre, argumentando que había recursos pendientes que impedían el avance, según el artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación. Sin embargo, los magistrados respaldaron la postura de la fiscalía.
El fiscal Sandro Abraldes, a cargo de la Fiscalía General Nº 27, se opuso formalmente a la solicitud de la defensa y afirmó: “La realización del debate es el ámbito institucional natural para el resguardo de todas las garantías del imputado. En efecto, se trata del escenario para resolver definitivamente las controversias existentes y donde las partes podrán ejercer plenamente sus facultades y presentar las evidencias ante el juez natural del proceso”.
Abraldes subrayó que “la participación en un debate oral no puede ser considerada una actividad riesgosa en sí misma como lo pretende instalar la laboriosa defensa oficial, cuanto menos, en las condiciones actuales que presenta su asistido”, haciendo alusión a las recientes apariciones públicas del cantante en recitales, entrevistas y en redes sociales.
Por su parte, el juez Gustavo Goerner lideró el votación del tribunal, al que se sumaron los magistrados Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro, y confirmó la aptitud psiquiátrica del acusado, basándose en las evaluaciones del Cuerpo Médico Forense.
Se reiteró que, según el análisis integral de la documentación y evaluaciones realizadas, Álvarez posee la capacidad cognitiva suficiente para enfrentar las distintas instancias del proceso penal. En la resolución también se apuntó que el avance del juicio no puede depender de tratamientos de rehabilitación indefinidos, señalando que “bastaría con que aquel se negara al tratamiento o lo entorpeciera —voluntaria o involuntariamente—, para lograr la postergación indefinida del debate”, junto con la obligación del Estado de resguardar el derecho de las víctimas a obtener justicia de manera ágil.
El expediente judicial reconstruye los acontecimientos ocurridos durante la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Álvarez y Díaz mantuvieron una violenta discusión. Durante el enfrentamiento, el imputado extrajo un arma calibre 6.35 de su abrigo y disparó a la cabeza de la víctima. Tras caer al suelo, le realizó tres disparos adicionales en la misma área, ocasionándole lesiones mortales y una hemorragia interna.
El caso había llegado a la etapa de juicio en noviembre de 2018, pero fue interrumpido en 2021 y en marzo de 2023 por los informes del Cuerpo Médico Forense sobre la salud mental de Álvarez.








