El gobierno de Javier Milei enfrenta su mayor crisis en 112 días, suscitada por la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, motivada en parte por su declaración jurada, la cual contenía cifras que resultaron poco creíbles. Adorni había adquirido un departamento en Caballito, una casa en el country Indio Cuá (acompañados por reformas en ambas propiedades), y una camioneta Jeep Compass. Además, realizó viajes a Aruba y Punta del Este, utilizando un vuelo privado financiado en efectivo, así como gastos en tarjetas de crédito, que son difíciles de justificar con un salario apenas superior a 3 millones de pesos y ahorros declarados de 40 mil dólares. Esta situación tensa resalta la importancia de las declaraciones de los nuevos líderes de la Jefatura de Gabinete: Diego Santilli, Juan Ignacio “Nacho” Devitt y Gustavo Coria, quienes asumieron en diciembre de 2025 y aún no han actualizado sus informes ante la Oficina Anticorrupción. Santilli, como flamante jefe de Gabinete, reportó un patrimonio total de 968 millones de pesos, de los cuales la mayor parte proviene de un departamento de 304 metros cuadrados en el barrio Parque, tasado en 748 millones de pesos, y el 50% de las acciones de SanFor Investments SA, valoradas en casi 150 millones de pesos. Esta empresa, fundada en 2015 por Santilli y su familia, tiene propósitos de inversión en diversos emprendimientos tanto nacionales como internacionales. Santilli fue su presidente en sus inicios y renunció a la compañía en febrero de 2026. Su declaración incluye un vehículo Volkswagen Vento 2025 valorado en 45 millones de pesos, con una deuda de 3 millones de pesos asociada a la compra. Los detalles de su declaración no revelan grandes complicaciones: reporta una casa, un auto, parte de una empresa, dos cuentas de ahorro en pesos, una en dólares, una cuenta corriente y efectivo. Las cifras en sus cuentas de ahorro, 3 millones de pesos, 70 mil pesos y 700 dólares (equivalentes a 979 mil pesos), así como 100 mil pesos en efectivo y 15.75 dólares, no despiertan alarmas. Por su parte, Devitt, nuevo vicejefe de Gabinete, reporta un patrimonio de 556 millones de pesos, mayormente compuesto de una herencia en dólares y efectivo fuera del sistema bancario, sumado a inversiones en acciones y bonos. En su declaración jurada de 2025, destacó 230 mil dólares en efectivo por herencia, junto a 78 mil dólares adicionales, totales que alcanzan 445 millones de pesos, representando el 80% de su patrimonio. Esta declaración fue rectificada en dos ocasiones, la última el 21 de junio, pertinente a la situación de Adorni que se volvió crítica. Devitt también menciona depósitos en dólares por un equivalente de 20 millones de pesos y 4 millones de pesos adicionales en otra cuenta. Su cartera incluye acciones de empresas energéticas y bonos estatales. En contraste, Coria, vicejefe con un patrimonio declarado inferior a 100 millones de pesos, cuenta con cinco propiedades, incluida una mitad de un departamento en Punta del Este y una casa de 400 metros cuadrados en Pilar. Su activo más valioso es un terreno en Villa La Angostura con un valor de 66 millones de pesos. Coria reveló poseer un Volkswagen Vento, aunque de un modelo anterior, y una moto BMW, pero no indicó dólares en su declaración. Los dichos patrimoniales reflejan la situación inicial de estos funcionarios antes de asumir plenamente sus tareas en el gobierno, y deben ser actualizados ante la Oficina Anticorrupción antes del 31 de julio.








