La ironía continuó cuando, a pesar de llevarse el triunfo, el encuentro careció de brillo futbolístico, siendo la única jugada destacada al final una genialidad de Alan Rodríguez.
Este fue un momento especial, ya que Barracas jugaba por primera vez de noche como local desde su ascenso a Primera División en 2021. Los equipos estaban en el campo cuando las luces se apagaron intencionadamente para dar paso a un espectáculo que incluía fuegos artificiales. Sin embargo, al intentar reencender el sistema, este falló y el estadio quedó sumido en la oscuridad, apenas iluminado por las publicidades y los celulares de los hinchas.
“Me dijeron desde la Liga que es un problema de tablero y lo están solucionando. Vamos a esperar el tiempo que sea necesario. Si no se puede resolver, se suspenderá”, comentó el árbitro Pablo Dóvalo, mientras tanto, los jugadores y los hinchas aguardaban con desasosiego.
Después de una prolongada espera de media hora, para mantener el calor de los jugadores, estos regresaron a vestuarios. La solución llegó después de las 20.45, cuando las luces comenzaron a encenderse nuevamente. Con el restablecimiento de la iluminación, los futbolistas regresaron al campo y realizaron algunos ejercicios de calentamiento antes de que Dóvalo finalmente diera inicio al partido.
A pesar de la demora, el encuentro no logró levantar el nivel y se convirtió en un duelo de escaso espectáculo. Rosario Central, con una alineación alternativa compuesta principalmente por juveniles debido a su enfoque en la Copa Libertadores, consiguió marcar la diferencia gracias a la calidad de Alan Rodríguez, quien anotó el gol de la victoria tras un sombrerito al defensor y una sutil definición.
Para sumar a la peculiaridad de la noche, durante el entretiempo, Claudio Tapia pisó el césped para intercambiar un reconocimiento con su hijo Matías, presidente del club local. Y como si fuera poco, a los seis minutos del segundo tiempo, mientras Barracas ya se encontraba en desventaja, estallaron los fuegos artificiales que no fueron lanzados al inicio por problemas eléctricos.
La situación fue un reflejo de la noche desorganizada del Guapo, que sufrió su segunda derrota consecutiva, mientras Axel Werner se destacaba al desactivar todos los intentos de gol del rival, dejando la sensación de que la mayor confusión había sido generada, mucho antes, por el fallido tablero eléctrico.
Barracas Central: Marcelo Miño (5); Rafael Barrios (5), Kevin Jappert (5), Fernando Tobio (5), Gastón Campi (5), Rodrigo Insúa (5); Esteban Rolón (4), Tomás Porra (5), Iván Tapia (5); Gonzalo Maroni (6); Facundo Bruera (4).
Rosario Central: Axel Werner (7); Juan Giménez (5), Facundo Mallo (5), Sebastián Zaracho (4); Elías Verón (5), Pol Fernández (5), Federico Navarro (5), Alexis Soto (5); Alan Rodríguez (7), Julián Fernández (5), Tomás Badaloni (5).
Cancha: Barracas Central.
Árbitro: Pablo Dóvalo (6).
Goles: PT, 39m Alan Rodríguez.
Amonestados: Sebastián Zaracho, Juan Giménez, Facundo Mallo.
Cambios: ST, 14m Álvaro Guch (5) por Giménez, Dardo Miloc (5) por Rolón, Elías Pereyra (5) por Insúa; 28m Emanuel Coronel (5) por Verón, Lucas Ramos (5) por Pizarro; 30m Jonathan Candia (4) por Tapia, Manuel Duarte (5) por Jappert; 38m Luca Raffin por Fernández, Valentino Felici (5) por Fernández; 43m Enzo Taborda (5) por Campi.
Figura: Alan Rodríguez (7).








