Luis de la Fuente, director técnico del equipo español, sostuvo que sus jugadores fueron las “víctimas” y los “perjudicados” en lo ocurrido después de la final. “Lo que no se puede dar es esa imagen ante más de dos mil millones de personas. Pero lo más importante es que nuestros jugadores fueron las víctimas, nadie tuvo nada que ver en ninguno de esos enfrentamientos, fueron víctimas y, verdaderamente, los perjudicados de todas esas situaciones”, afirmó el entrenador en una entrevista.
En este contexto, la Comisión Disciplinaria de la FIFA impuso severas sanciones a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a varios futbolistas de la selección argentina por los incidentes tras el encuentro, así como a raíz de la exhibición de una bandera de Malvinas durante la celebración después de la semifinal contra Inglaterra. El jugador que recibió la sanción más significativa fue Leandro Paredes, quien enfrentará una suspensión de diez partidos con la selección y una multa de 90.000 dólares. Por su parte, Nahuel Molina no podrá jugar en siete encuentros y también deberá pagar 90.000 dólares, mientras que Thiago Almada fue sancionado con un partido y una multa de 30.000 dólares.
Roberto Ayala, parte del cuerpo técnico argentino, deberá cumplir tres partidos de suspensión y pagar 30.000 dólares, esto relacionado con un altercado que involucró al futbolista español Dani Olmo. En el caso de España, solo el mediocampista Gavi fue sancionado, recibiendo un partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares, tras su implicación en el incidente con Paredes.
De la Fuente también mencionó haber recibido mensajes de “disculpas” del seleccionador argentino y algunos de sus jugadores, y subrayó que sería beneficioso que no se repitieran situaciones de este tipo en el futuro, ya que el fútbol tiene la responsabilidad de “educar y formar en valores” a las nuevas generaciones.
Los altercados se desataron al final de la final, el 19 de julio. Mientras los futbolistas españoles celebraban su triunfo, Molina confrontó a Rodri, lo que llevó a la intervención del defensor Eric García y al empujón de Paredes. Posteriormente, Gavi reaccionó con un golpe hacia Paredes, quien respondió derribándolo, lo que derivó en la participación de Almada en el enfrentamiento.








