Fuentes vinculadas con la investigación señalaron que se llevaron a cabo más de 20 allanamientos al mismo tiempo y que, hasta el momento, se han logrado realizar 11 detenciones.
El asesinato de Molina ocurrió el 18 de julio en el Nudo 1 del asentamiento, localizado en Avenida Militar al 2900, en el contexto de un enfrentamiento armado. El principal sospechoso, conocido como J.M., tiene antecedentes por un homicidio cometido meses atrás y se sospecha que forma parte de una organización narcocriminal que opera en la área.
El incidente se produjo cuando el sistema de emergencias 911 de Tres de Febrero recibió un aviso sobre un tiroteo. Molina, quien formaba parte de la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA), se dirigió al lugar junto a otros agentes. Al llegar, intentaron identificar a dos hombres que intentaron escapar corriendo hacia el interior del asentamiento. Durante la persecución, Molina se adelantó unos 30 metros de sus compañeros y, al ingresar, fue atacado a balazos.
El oficial herido fue trasladado al hospital Carrillo de Ciudadela, donde ingresó en estado de inconsciencia. Los médicos de guardia informaron que presentaba dos heridas de arma de fuego: una en la axila derecha y otra en la cintura del lado izquierdo, ambos orificios sin salida.
Lamentablemente, la víctima no sobrevivió a las heridas sufridas. Alan Fabián Molina, de 26 años, había comenzado su carrera policial apenas cuatro meses antes de su muerte y dejó atrás a un hijo de dos meses. En un profundo momento de duelo, su pareja compartió un conmovedor mensaje de despedida. “Se me destrozó el alma”, escribió la mujer en sus redes sociales, horas antes del homenaje a los restos del joven, acompañando una imagen del oficial junto a su hijo.
“Me pregunto: ¿por qué te tuvo que pasar a vos? Se me destrozó el alma al escuchar el llamado sobre lo que te había pasado, sobre lo que te habían hecho”, expresó Stephanie, quien en medio de su tristeza reclamó: “No te tenías que ir, tenías que quedarte con nosotros, con tu hijo que tanto quisiste”.
Su posteo finalizó con una promesa hacia su bebé: “Te prometo que voy a hablarle de vos, me voy a encargar de que él te conozca y sepa que lo amaste mucho”.
Molina era oriundo de Tres Arroyos y había egresado del Instituto Juan Vucetich en marzo de 2026; además, era cinturón negro en karate. La causa ha sido clasificada como homicidio agravado y permanece bajo la jurisdicción de la justicia penal juvenil.








