El mensaje completo dice: “Estoy embarazada, ayuda. Sólo tengo 10 años. Fue mi tío”, y fue encontrado en el baño de la institución ubicada en el barrio Villa San Damián, al sur de la capital sanjuanina. Otras inscripciones presentes en el lugar replican parte de este inquietante mensaje. Durante el operativo, las autoridades judiciales notaron que las pintadas habían sido parcialmente borradas, aunque se logró tomar fotografías que servirán como evidencia en la investigación.
Las autoridades educativas identificaron a la menor que supuestamente realizó las inscripciones, confirmando que tiene diez años. En consecuencia, se han formado gabinetes especializados para ofrecer intervención a su grupo de compañeros.
La niña será entrevistada mediante el método de Cámara Gesell, lo cual permitirá esclarecer el contexto de las inscripciones y determinar las posibles responsabilidades en el caso de abuso intrafamiliar. Las autoridades subrayan que la investigación sigue en curso, por lo que aún no se ha podido confirmar si se ha tratado de una situación de abuso efectiva, a pesar de que la menor ha sido identificada.
La ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes, afirmó que se compromete a avanzar en esta investigación, mencionando que “es algo que lamentablemente sucede seguido en las escuelas y que debemos abordar”. En este sentido, la escuela ya cuenta con instalaciones de contención para los compañeros y otros alumnos que pudieran ser afectados. Asimismo, interviene el Centro ANIVI.
La funcionaria hizo hincapié en que la Unidad Fiscal de Investigación de Abusos Sexuales Infantiles (UFI ANIVI) ha actuado de oficio sin esperar una denuncia formal. El fiscal Duilio Ejarque ha ordenado la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad para activar los protocolos de protección pertinentes.
Desde la fiscalía se busca evitar, a través de la Cámara Gesell, que la menor tenga que repetir un relato que podría resultarle traumático, minimizando así el riesgo de revictimización.
La gobernación de San Juan, a través del Ministerio de Educación, está llevando a cabo el protocolo Ángel Guardián, diseñado para identificar, contener y asistir a niños y adolescentes que enfrentan situaciones de abuso sexual y violencia intrafamiliar.
En 2025 se registraron 147 intervenciones bajo este protocolo, mientras que en 2024 se superaron las 200. Sin embargo, la disminución en la cifra no significa que el problema esté disminuyendo. “Muchos casos no llegan a denunciarlos. Por eso es fundamental el rol de la escuela: docentes, directivos y profesionales de apoyo detectan señales, activan el protocolo y reportan cuando es necesario”, destacó a principio de año el director de Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios, Luis Lucero.








