La estrategia adoptada por Tesla es poco convencional en el mercado argentino, donde varias marcas chinas de vehículos eléctricos han ingresado en los últimos meses, logrando captar más del 10% del mercado. Esta forma de proceder es parte de la planificación de la compañía: Tesla busca asegurar una red de cargadores y la infraestructura necesaria para el suministro energético antes de introducir sus vehículos.
A mediados de junio, Horacio Marín, titular de YPF, realizó una visita a la principal fábrica de Tesla en Texas, conocida como “Gigafactory”. Esta planta no solo produce vehículos eléctricos, sino también baterías de iones de litio, su insumo más costoso.
El encuentro culminó con la firma de una carta de intención entre Marín y Michael Snyder, el responsable de la división de energía de Tesla. Ambas empresas acordaron evaluar proyectos conjuntos para el desarrollo de una red de estaciones de carga rápida y soluciones de almacenamiento de energía.
Según información divulgada, YPF y Tesla planean instalar una primera red de 17 “super cargadores” en las estaciones de servicio de la petrolera local, que cuenta con 1.600 puntos de venta en todo el país, comenzando por Nordelta.
El nuevo “country manager” de Tesla para Argentina y Uruguay es Joaquín Lizarralde, quien previamente trabajó en la plataforma de compra y venta de vehículos Kavak. Su agenda en Argentina aún no presenta fechas definidas, mientras que en Uruguay ya se ofrecen pruebas de manejo de modelos como el “Model 3” (a partir de 33.000 dólares) y el “Model Y” (desde 36.500 dólares).
En Argentina, los vehículos híbridos y eléctricos se benefician de un régimen que permite su ingreso sin aranceles, aunque este beneficio está limitado a un cupo de 50.000 unidades anuales, con un precio máximo de 16.000 dólares por unidad en su costo FOB antes de impuestos y márgenes de vendedor.
Para 2027, el Gobierno tiene previsto un nuevo cupo, cuya licitación se realizará en los últimos meses de 2026. Los detalles de este nuevo cupo aún no han sido divulgados, y algunos importadores han solicitado al gobierno un aumento del tope de 16.000 dólares en el precio FOB para poder diversificar la oferta de modelos a importar sin aranceles.
Hasta ahora, el cupo ha sido completamente utilizado por marcas chinas, quienes han sabido aprovechar las condiciones impuestas por el ministerio de Economía. Desde esa cartera se señala que los dos cupos ya adjudicados bajo el decreto 49/25 no han modificado este precio, lo que deja a los vehículos de Tesla, cuyo precio de origen es superior, fuera de este beneficio.








