La resolución 11/2026, publicada en el Boletín Oficial por el Gobierno nacional, introdujo un aumento en las tarifas del transporte público. Según lo indicado por la Secretaría de Transporte, esta medida fue justificada por la necesidad de ajustar precios ante el incremento de costos en insumos como gasoil, seguros de responsabilidad civil y materiales de rodante. Las entidades empresariales de transporte señalaron la discrepancia entre las tarifas de líneas nacionales y las de la Ciudad o la provincia de Buenos Aires, lo que ha generado una competencia desleal y distorsiones en la distribución de subsidios.
En este contexto, los usuarios de la tarjeta SUBE han enfrentado cambios significativos en los límites de saldo y el saldo negativo, un mecanismo que permite viajar sin contar con crédito suficiente. Según información oficial de la Secretaría de Transporte, el saldo negativo máximo autorizado en junio de 2026 es de $1.200, monto equivalente a dos pasajes mínimos en colectivos metropolitanos, que se descontará automáticamente en la próxima carga que realice el usuario.
Este monto varía según el medio de transporte. El saldo negativo, conocido también como saldo de emergencia, es una herramienta fundamental para quienes necesitan viajar de manera urgente. La Dirección Nacional de Implementación y Seguimiento del Sistema Único de Boleto Electrónico ha confirmado que este límite se actualiza mensualmente en función de las nuevas tarifas, buscando cubrir al menos dos boletos para los recorridos de menor distancia.
Las modificaciones tarifarias han incluido a las Líneas Suburbanas Grupo I (SGI), que conectan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con los primeros y segundos cordones del Gran Buenos Aires, y a las Líneas Suburbanas Grupo II (SGII), que vinculan la Ciudad con localidades fuera del conurbano bonaerense. Ambas líneas ajustaron sus precios bajo la misma resolución oficial. El costo del boleto de colectivo para aquellos con SUBE registrada varía entre $688,40 y $943,81, dependiendo de la distancia recorrida, mientras que quienes acceden a la Tarifa Social Federal abonan entre $309,78 y $424,71. Para los usuarios con SUBE no registrada, el precio oscila entre $1.094,56 y $1.500,66.
La resolución 1017/2022 creó un mecanismo de revisión periódica para estos valores. Tanto la Secretaría de Transporte como la Dirección Nacional de Regulación Normativa de Transporte monitorean la evolución de los cuadros tarifarios y los topes de saldo negativo, con el objetivo de asegurar la sustentabilidad del sistema y el acceso a los servicios de movilidad.
En cuanto a los trenes, el costo del viaje con SUBE registrada se sitúa entre $280 y $450. Para aquellos que disfrutan de la Tarifa Social Federal, el costo desciende a un rango de $126 a $202,50. Los usuarios con SUBE sin registrar deben afrontar tarifas de $560 a $900, mientras que el pago en efectivo alcanza los $900 por trayecto. El saldo negativo se aplica de manera similar que en los colectivos, cubriendo hasta dos viajes mínimos según los precios vigentes.
El saldo máximo permitido en la tarjeta SUBE alcanza los $40.000 en junio de 2026, marcando el límite de crédito disponible en la tarjeta y habilitando la posibilidad de realizar recargas electrónicas, en terminales automáticas o de forma presencial en kioscos, estaciones de tren y subte, y locales adheridos.
La Secretaría de Transporte ha ampliado las opciones para cargar saldo en la SUBE, facilitando el acceso a los usuarios. Actualmente, la acreditación de cargas electrónicas puede realizarse a través de la aplicación SUBE, accesible para dispositivos con sistema operativo Android 6 o superior y tecnología NFC. Además, se habilitó la funcionalidad de Carga a Bordo en colectivos y terminales automáticas distribuidas en puntos estratégicos del Área Metropolitana. En la mayoría de los casos, la acreditación es inmediata, aunque puede haber demoras de hasta veinticuatro horas dependiendo del prestador del servicio. Aquellos que prefieren el método tradicional pueden optar por cargar la tarjeta en forma presencial.
Registrar la tarjeta SUBE brinda beneficios adicionales. Los usuarios que vinculan sus datos personales acceden a la Tarifa Social Federal y pueden recuperar el saldo en caso de robo, extravío o daño del plástico. El registro puede realizarse en línea a través de la web oficial del sistema SUBE o en centros de atención designados por la Dirección Nacional de Transporte Automotor de Pasajeros.
La Tarifa Social Federal es un beneficio importante para millones de personas. Conforme a la resolución N° 384/2021 del Ministerio de Transporte anterior, el descuento del 55% se amplió a más grupos de beneficiarios. Acceden a este beneficio jubilados y pensionados, estudiantes del programa PROGRESAR, empleados de trabajo doméstico, veteranos de la Guerra de Malvinas, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), beneficiarios de la Asignación por Embarazo (AUE), participantes del Programa de Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, personas cubiertas por seguros de desempleo y otros programas asistenciales, y monotributistas sociales inscriptos en el Registro Nacional de Efectores de Desarrollo Local y Economía Social.
La cobertura de la Tarifa Social Federal es nacional y se aplica en todas las localidades con el sistema SUBE. Además, algunos municipios pueden sumar beneficios locales para ciertos grupos. Los interesados en saber si pueden acceder a la tarifa reducida pueden comunicarse con el Centro de Atención Telefónica SUBE o consultar en los centros de atención presenciales.
Para gestionar el beneficio, los interesados deben crear una cuenta utilizando el PIN SUBE obtenido en el apartado “Programas y beneficios” de Mi ANSES, o acudir a un Centro de Atención SUBE presentando el último DNI vigente. El beneficio se activa automáticamente en la tarjeta designada como “SUBE principal”, limitando el descuento a una sola tarjeta por persona, lo que busca promover un uso responsable y evitar la acumulación de descuentos.
El sistema no requiere la presentación de documentación durante el viaje, ya que el descuento se aplica de forma automática en la tarjeta registrada. Si la autoridad correspondiente agrega nuevos grupos de beneficiarios, se informará a través de la web oficial del sistema SUBE y otros canales de comunicación gubernamentales.
El saldo negativo en la SUBE puede utilizarse en colectivos, trenes y subtes. Los importes máximos varían según el tipo de servicio y jurisdicción, aunque el mecanismo es el mismo: el saldo negativo se descuenta en la siguiente recarga y, de exceder el límite, no se podrán realizar nuevas operaciones hasta regularizar el saldo. Esta restricción tiene como objetivo mantener el equilibrio financiero del sistema, ofreciendo una instancia de emergencia sin comprometer la viabilidad del servicio.
Las autoridades realizan actualizaciones periódicas sobre los montos del saldo negativo, el límite permitido y los cuadros tarifarios. La Dirección Nacional de Regulación Normativa de Transporte y la Secretaría de Transporte colaboran para ajustar estos valores, en consonancia con la evolución de los costos y garantizando así el acceso a la movilidad para todos los sectores de la sociedad.








