Rodrigo Giuria Murguía, representante de Del Cebador, expresó: “Nosotros sabemos el producto que tenemos, hace ya 30 años que existe El cebador”, luego de recibir la medalla “gran oro” y un reconocimiento a la excelencia en la categoría de padrón uruguayo. En ese marco, agregó: “No sabíamos qué iba a pasar y claramente ganamos el oro, con nuestros dos productos, del cebador clásico y del cebador intenso”.
El entrevistado añadió: “Entiendo que en nuestro rubro, que es el padrón uruguayo, tenemos una excelente yerba, pero bueno, siempre está bueno darle a los profesionales de las catas y de los que buscan características, ponerse a consideración”. Sobre los demás competidores, Giuria Murguía señaló: “Creo que en Padrón uruguayo fuimos los únicos dos que pasamos, o por lo menos marcas uruguayas fuimos los únicos dos gran oro en nuestra versión clásica y el intenso”.
Del Cebador cuenta con una vasta trayectoria en el mercado, ya que produce desde hace más de 30 años con Molinos Puritas, una reconocida marca de alimentos uruguaya. “Molinos Puritas detecta que en el mercado uruguayo hacía falta una yerba como la nuestra”, recordó Giuria Murguía.
Después de consolidarse en Uruguay, decidieron ingresar al mercado argentino: “Nos subimos a la tendencia que hay acá en Argentina por este tipo de consumo. Entonces decidimos cruzar el charco”. La marca debutó en Argentina en diciembre de 2025: “Acá en Argentina somos el Tim Payne de la yerba, como estamos recién desembarcados, estamos en ese proceso”, comentó entre risas, haciendo referencia al conocido defensor neozelandés y su relación con el Mundial que se celebra esta semana.
La marca asegura que sus productos destacan por su calidad: “Nos caracterizamos, de hecho el primer eslogan fue sin yuyos, sin nervios, sin acidez, pero no atentando contra la durabilidad del sabor. Entonces se podría decir que es una yerba bastante amena”, explicó Giuria Murguía.
La evaluación de la yerba se dio en tres fases: visual, aromática y de sabor. “Ellos iban puntuando según su real saber y entender”, destacó el concursante. Para evaluar el sabor, el jurado realizaba una infusión de la yerba, para finalmente preparar un mate auténtico: “En base a todo eso, primero a la vista, después al olfato y después al gusto en dos formas, en el tipo de infusión y después con el mate, iban puntuando y ahí calificaban”, concluyó.








