La salida del delantero del Real Madrid fue aprobada por motivos personales, lo que significa que no se trató de un caso de indisciplina ni de una decisión unilateral, ya que el cuerpo técnico, encabezado por Didier Deschamps, había dado su consentimiento.
No obstante, la situación no fue bien recibida en ciertos sectores del entorno deportivo francés, debido a que se produjo a pocos días del inicio del Mundial 2026 y siguió a una actuación poco destacada de Mbappé en la victoria de 3-1 contra Irlanda del Norte.
Las críticas aumentaron cuando comenzaron a difundirse imágenes y rumores que situaban al capitán francés en Madrid junto a su pareja, lo que avivó el descontento de los fanáticos en las redes sociales y generó un nuevo foco de tensión alrededor de una de las estrellas más prominentes del torneo.
Muchos hinchas en Francia interpretaron este viaje como un gesto inapropiado en plena fase de preparación para el Mundial, a pesar de que la Federación Francesa no emitió una crítica oficial sobre la ausencia y el permiso había sido otorgado por razones personales.
Este episodio se suma a la presión que ya enfrenta Mbappé en la Copa del Mundo, donde se espera que lidere a la selección francesa, recupere su mejor nivel y supere las críticas recibidas por su rendimiento recientemente con la camiseta “bleu”.








