Federico Sturzenegger reveló que el nuevo recibo incluirá un gráfico que presentará el costo laboral total de cada empleado. Según explicó, el documento constará de dos secciones. La primera mostrará las contribuciones de los empleadores y la distribución de los aportes, mientras que la segunda se mantendrá en el formato tradicional que detalla el salario bruto, las deducciones y el salario neto.
Guerrero destacó que el FAL funcionará como un mecanismo anticipado para financiar indemnizaciones futuras. “Es un fondo especial que crea que de ese fondo salen las indemnizaciones futuras de los empleados”, afirmó. Además, subrayó que los trabajadores no harán aportes directos a este sistema.
El FAL comenzará a aplicarse desde el 1° de noviembre en el ámbito privado. La normativa establece que los empleadores deberán hacer aportes mensuales al fondo; en el caso de las pequeñas y medianas empresas (pymes), será un 2,5%, mientras que las grandes empresas aportarán un 1%.
La abogada laboralista aclaró que el nuevo esquema no sustituye las indemnizaciones existentes. “El FAL no reemplaza la indemnización. Es un fondo especial para el empleador”, señaló Guerrero.
Asimismo, explico que para acceder al fondo se requerirán condiciones específicas. El trabajador debe contar con al menos un año de antigüedad y el empleador deberá demostrar seis meses continuos de aportes.
Guerrero enfatizó que el FAL no se gestionará de manera individual por cada empleado. “No es del empleado, es del empleador”, afirmó. Resaltó que el dinero acumulado en el fondo podría regresarse a la empresa si no hay despidos y esta se disuelve.
La especialista comparó el nuevo sistema con el fondo de cese laboral de la construcción, indicando que este último tiene una lógica de funcionamiento distinta debido a la naturaleza de la actividad.
Guerrero mencionó que los aportes provendrán de las contribuciones destinadas al sistema de seguridad social, explicando que “el empleador va a seguir aportando lo mismo” y que los recursos se redirigirán desde el sistema previsional, las asignaciones familiares y el fondo de desempleo al nuevo esquema.
La abogada advirtió que esta modificación podría impactar negativamente el financiamiento previsional. “El sistema va a recibir menos dinero”, declaró, agregando que el sistema jubilatorio “ya viene supergolpeado”.
Al mismo tiempo, planteó interrogantes sobre la gestión de los excedentes del fondo, dada la falta de claridad en la reglamentación sobre cómo se administrarán esos recursos y cuál será el límite para dejar de aportar.
Guerrero manifestó que aún hay numerosos aspectos pendientes de reglamentación. “Hay más dudas que certezas”, resumió, y subrayó que persisten debates judiciales sobre la constitucionalidad de la reforma laboral.
La nueva normativa también modificó el formato de los recibos salariales. Sturzenegger informó que el nuevo esquema incluirá datos sobre las contribuciones patronales y el costo total laboral.
Guerrero valoró positivamente esta modificación. “Va a aparecer ahora también cuánto está poniendo el empleador”, explicó. Indicó que los trabajadores podrán reconocer los aportes que antes no figuraban en el recibo, que ahora incluirá un gráfico de torta con los diferentes componentes del costo laboral, mostrando los aportes patronales al sistema previsional, la obra social y la ART.
La especialista dejó en claro que este cambio no implicará nuevos descuentos para los trabajadores. “Los descuentos siguen iguales”, afirmó, subrayando que el objetivo es transparenciar la composición del costo laboral.
También se abordaron los cambios en las licencias laborales; Guerrero indicó que las licencias por enfermedad seguirán vigentes. Sin embargo, criticó la falta de claridad sobre las juntas médicas mencionadas en la reglamentación. “No está reglamentada la junta médica”, afirmó y expresó dudas sobre la imparcialidad de los controles médicos.
La nueva normativa establecerá que los certificados médicos deberán ser presentados en formato digital, salvo algunas excepciones, lo cual podría ser problemático para aquellos trabajadores que no tengan acceso inmediato a herramientas digitales.
La especialista concluyó que varios aspectos de la reforma aún necesitan definiciones operativas, y sugirió que algunos de estos puntos podrían dar lugar a nuevas disputas legales.
Este conjunto de cambios en la reforma laboral ha generado un nuevo debate en torno al empleo registrado en Argentina. El Gobierno alega que los ajustes buscan reducir los costos laborales y promover contrataciones formales. Sin embargo, Guerrero sostiene que esas modificaciones benefician mayormente a los empleadores y mira con recelo esta manera de abordar la cuestión laboral, enfatizando la desigualdad estructural que enfrenta el trabajador en su relación con el empleador.
Con la entrada en vigor del FAL y las alteraciones en los recibos de sueldo programadas para noviembre, se seguirán analizando las implicancias de la reforma y su repercusión en el sistema laboral del país.








