La víctima, identificada como Maximiliano Marcel Zabala, recibió un disparo en la espalda el lunes por la noche en la intersección de Grecia y Peña, cerca de Villa La Palangana y el barrio Regional. De acuerdo con el testimonio de su compañero, los agresores los identificaron como los autores del robo y comenzaron a atacarlos antes de que pudieran aclarar su situación. Esequiel, de 36 años, logró escapar, pero Zabala fue rodeado y quedó gravemente herido.
Las primeras informaciones, citadas por un medio local, indican que el disparo ingresó por la espalda y no tuvo salida. La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos, donde finalmente perdió la vida.
El incidente fue presenciado por vecinos y miembros de una iglesia cercana, quienes aseguraron que varios de ellos ayudaron al joven mientras esperaban la llegada de la ambulancia. Un testigo recordó que intentaban mantener a Zabala consciente tras la agresión, diciéndole: “Maxi, mírame, quédate conmigo, respira despacio así no te falta tanto el aire”.
Según este testimonio, quienes atacaron a Zabala siguieron merodeando el área incluso después de que él recibió asistencia. “Cuando el joven ingresó a la iglesia, más de diez hombres venían detrás, y parecían querer entrar a golpearlo”, comentaron.
Tras el crimen, amigos y familiares de la víctima rechazaron las versiones que lo vinculaban con un robo. Contaron que Zabala trabajaba como vendedor ambulante en el centro de Mar del Plata, donde vendía medias para mantener a su familia. Además, era padre de un niño de nueve años.
Los mismos relatos indicaron que había perdido a sus padres en su niñez y había enfrentado múltiples dificultades personales, aunque siempre se había esforzado por trabajar. Un amigo defendió su inocencia, afirmando: “Pongo las manos en el fuego por él, no estaba metido en nada raro. Siempre contagiaba una sonrisa”.
El mismo allegado mencionó que una hermana de Zabala vive fuera de Mar del Plata y que, al momento de las investigaciones iniciales, aún no habían podido comunicarse con ella. “Su familia somos sus amigos”, describió.
La autopsia establecerá las características de la herida de Zabala y la causa oficial de su muerte. Mientras tanto, los investigadores están recopilando testimonios de la zona y buscan identificar a los agresores, continuando con la causa bajo la calificación de homicidio.








