Gil indicó que el riesgo cibernético se ha transformado de ser un problema técnico aislado a un riesgo sistémico. Según su análisis, cada transacción económica—ya sea una compra, un contrato de servicio o una operación fintech—culmina en un flujo de pagos que involucra un aspecto digital. “Todo tiene un costado digital en el que aparece el riesgo de ciberseguridad”, sostuvo.
El ejecutivo destacó que la discusión en el sector ya no se centra en cómo proteger a una empresa o a un banco específico. “Lo que se habla hoy en el mundo de la ciberseguridad es cómo proteger al cliente y al ecosistema digital de negocios”, aseguró Gil. Este cambio de enfoque, que dirige la atención de la infraestructura corporativa hacia el usuario final, establece la nueva agenda de riesgo para bancos, fintechs y sistemas de pago.








