La camiseta número 10 ha tenido un camino que empezó sin una mística concreta, ni magia, ni un aura especial en clubes o selecciones. Su historia cobró fuerza de forma inesperada cuando Pelé, a los 17 años, la vistió durante el Mundial de Suecia de 1958, donde Brasil se consagró campeón. En ese entonces, el número se volvió un símbolo, expandiéndose a través de un mundo que aún no estaba globalizado ni saturado de tecnología. Argentina también se adhirió a esta nueva narrativa, y en los años 70, fue Diego Armando Maradona quien hizo suya la camiseta. Primero la llevó en Argentinos Juniors y después en la Selección nacional. Ese legado perduró, y aunque hubo un período entre 1994 y 2009 donde la camiseta 10 estuvo vacante, fue Lionel Messi quien se encargó de devolverle el brillo y la relevancia. Actualmente, la 10 permanece sin un propietario claro, esperando que otros jugadores se atrevan a llevarla con orgullo. ¿Habrá un futuro jugador que logre inscribir su nombre junto al de Pelusa y Leo? Entre Maradona y Messi, un total de once futbolistas portaron la camiseta número 10 de Argentina en un transcurso de quince años. El vínculo entre ambos íconos del fútbol argentino fue Arnaldo Ariel Ortega, quien se encuentra en el podio de los jugadores que más veces vistieron la 10 en la Selección, con un total de 59 partidos. Messi ha cerrado su participación con 172 encuentros, mientras que Maradona la utilizó en 85 de sus 87 compromisos. Desde el primer jugador que la llevó, Angel Labruna, hasta el último, Franco Mastantuono, quien portó la camiseta en un partido donde Messi no estuvo presente, al menos 90 futbolistas de los cerca de 1400 que han representado al equipo nacional han utilizado al menos una vez la 10. Sin embargo, la historia de la camiseta 10 comenzó de una manera peculiar, ya que su primer uso no fue en un juego oficial contra una selección, sino frente a un club británico. El Third Lanark, un equipo escocés, realizó una gira por el Río de la Plata y disputó ocho partidos en la región. A pesar de que en Inglaterra las camisetas numeradas se comenzaron a usar desde 1928, cuando el Arsenal, bajo la dirección del legendario entrenador Herbert Chapman, las incorporó, los escoceses exigieron esta identificación en sus encuentros contra equipos argentinos y uruguayos. Así, el 10 de junio, en el antiguo estadio de River Plate, el campeón escocés se enfrentó a un combinado de la Zona Norte del país, que ganó 1-0, con Antonio Duarte utilizando la camiseta 10. Una semana más tarde, en otro enfrentamiento, los escoceses se impusieron por 3-1 frente a la Zona Sur, y en este partido, Manuel Seoane, un destacado goleador de esa época que dejó su marca en Independiente y luego se unió a Boca Juniors, también llevó el número 10. En aquel entonces, Seoane contaba con solo 21 años y estaba lejos de haber asumido el apodo de La Chancha. Las posiciones en el campo de juego también explican por qué estas ubicaciones numéricas fueron asignadas de tal manera: los dos defensores centrales llevaban la 2 y 3, los mediocampistas usaban la 4, 5 y 6, mientras que las posiciones de los extremos se registraban como 7 y 11. Por su parte, el centrodelantero portaba la 9 y los interiores, derecho e izquierdo, llevaban las 8 y 10, respectivamente. En Argentina, la implementación de los números de camiseta se oficializó el 15 de junio de 1949, coincidiendo con los esquemas tácticos tradicionales, como el 2-3-5. En este contexto, el 4 se proyectaba hacia la delantera, y al retrasarse uno de los mediocampistas, el 6, quedaba en una posición defensiva, mientras que el lateral izquierdo se identificaba con la 3. Goleadores históricos como Angel Labruna y José Sanfilippo no eran centrodelanteros, sino que eran usados como punteros por la izquierda, luciendo la camiseta número 10. Fue Labruna el primero en usarla, a partir de 1950. Aunque Argentina no participó en el Mundial de Brasil, en marzo de ese año, disputó dos amistosos contra Paraguay por la Copa Chevallier Boutell. En esos encuentros, el interior izquierdo titular fue El Feo, quien utilizó la camiseta 10 en ambos partidos: el 2-2 el 25 de marzo y el 4-0 el 29 del mismo mes, ambos en Buenos Aires. Además, en el 1-2 ante Inglaterra en Wembley, el 9 de mayo de 1951, también lo hizo. Durante los años 50 y 60, la camiseta 10 fue también utilizada por jugadores como Ernesto Grillo, Francisco Loiácono, Enrique Sívori, Norberto Conde, y nuevamente por Sanfilippo, además de Pedro Callá, Raúl Belén, Raúl Savoy, Ermindo Onega, César Luis Menotti y Daniel Willington, entre otros. Sin embargo, no había un aura en torno a la camiseta. La 10 fue utilizada por Alfredo Rojas en el Mundial de 1958, por Sanfilippo y Antonio Rattín en Chile 62, y por Rattín nuevamente en el Mundial de Inglaterra en 66, donde el 10 natural, Onega, usó el número 20. A medida que avanzaba la década del 70, la camiseta 10 fue en gran parte vista como un símbolo de un jugador más creador y no solo un goleador. De esta forma, la camiseta pasó a ser utilizada por destacados futbolistas como Miguel Brindisi, Carlos Babington, Ramón Heredia, Carlos Squeo, Enzo Ferrero, Mario Zanabria, Mario Alberto Kempes, Norberto Alonso y Ricardo Bochini, entre otros. Todo cambió con la llegada de Maradona, quien lució la camiseta por primera vez el 2 de agosto de 1979, en un partido ante Brasil por la Copa América. Su último encuentro, el 25 de junio de 1994 contra Nigeria, marcó un momento trágico que afectó a toda una generación. En noviembre de 2001, cuatro días después del partido homenaje en la Bombonera, la Selección se enfrentó a Uruguay en las Eliminatorias, y el número 10 permaneció vacío. Esto fue resultado de que, por iniciativa de Julio Grondona, el Comité Ejecutivo de la AFA decidió retirar la camiseta en tributo a Maradona. “Que yo sea el dueño de la camiseta significa muchísimo para mí, con todos los grandes que hubo, que hay y que habrá en Argentina. Que retiren la N° 10 en mi honor es hermoso, porque la celeste y blanca es lo más grande que hay. Es como la vieja”, comentó Maradona en respuesta a esta decisión. Esta medida se cumplió en amistosos y Eliminatorias, aunque no hubo autorización para que se aplicara en Copa América y Mundiales. Con Diego como técnico, esta resolución quedó sin efecto, y Lionel Messi se convirtió en el nuevo heredero de la 10. Entre los años 1994 y 2009, en la era que abarcó Maradona y Messi, otros once jugadores vistieron la camiseta 10 a lo largo de 141 partidos de la Selección. Marcelo Espina fue el primero en utilizarla tras Maradona, y lo hizo en el debut de Daniel Passarella como entrenador, el 16 de noviembre de 1994, en un partido contra Chile. Espina mantuvo la 10 en 15 ocasiones, y luego la camiseta fue heredada por Marcelo Gallardo, quien jugó con ella en la Copa América del 95. Sin embargo, después Gallardo pasó a la 20, ya que Ortega asumió la 10. Varios jugadores que también surgieron de River, como Pablo Aimar y Andrés D’Alessandro, llevaron la 10 en varias ocasiones. En un caso excepcional, el arquero Ignacio González utilizó la camiseta 10 durante la Copa América de 1997 en Bolivia, cuando Passarella decidió numerar a los jugadores alfabéticamente. En este contexto, Gallardo usó la 9 y González la 10. Juan Román Riquelme, identificado como el número 10 en Boca Juniors, es el cuarto jugador en la historia que más veces usó la camiseta en competiciones oficiales: participó en el Mundial de 2006, en la Copa América de 2007 y en las Eliminatorias para Sudáfrica, totalizando 29 partidos. Mientras tanto, Messi, aún en su transición, alternaba entre la 18 y la 19. Riquelme, por su parte, llevó la camiseta 10, pero no fue el único: también hubo otros jugadores que portaron el número ocasionalmente como Gustavo López, José Albornoz, Rodolfo Cardoso y Fernando Pandolfi en partidos menos memorables. A partir de marzo de 2009, Lionel Messi asumió al fin el control absoluto de la camiseta 10. Desde su primer partido, en este lapso estuvo ausente en 60 ocasiones y en 28 de estos partidos, nadie la llevó. En los 32 encuentros restantes, únicamente Sergio Agüero logró vestirla en más de dos oportunidades, con un total de siete partidos. Otros futbolistas que portaron la 10 de manera esporádica incluyen a Ángel Correa, Paulo Dybala, Nicolás Gaitán, Héctor Canteros y Ángel Di María, entre otros. Sin embargo, el legado de la camiseta 10 siempre estará presente. ¿Quién será el próximo? ¿Habrá algún nuevo Maradona, Messi o una estrella luminosa que deslumbará en el futuro del fútbol argentino?








