Valencia se une al Xeneize tras un paso por Pachuca, en México, donde su rendimiento fue interrumpido por lesiones y decisiones del cuerpo técnico. Sin embargo, logró marcar ocho goles en 22 partidos durante su última temporada, muchos de ellos como suplente.
La aceleración de las gestiones por el delantero ecuatoriano se produjo tras conocer la lesión lumbar de Adam Bareiro, que es comparable a la de Edinson Cavani y que le impide tener una fecha de regreso definida. De este modo, Rodolfo Arruabarrena se encontró con un solo centrodelantero disponible en la plantilla: Milton Giménez, quien también ha lidiado con problemas físicos y ha tenido poco tiempo de juego en el inicio del ciclo.
Por esta razón, la contratación de un delantero se volvió prioritaria para el técnico, incluso por encima de la búsqueda de un defensor central, que había sido uno de los principales objetivos durante gran parte del mercado.
Valencia firmará un contrato por un año, con la opción de extenderlo por otra temporada. El atacante desechó una oferta de Emelec y recibió una propuesta de Talleres de Córdoba, dirigido por Jorge Sampaoli, quien lo conoce desde su inicio en el club de Guayaquil. Finalmente, eligió a Boca, donde podrá tener minutos en la triple competencia que afronta: Torneo Clausura, Copa Argentina y Copa Sudamericana.
Su último partido se llevó a cabo el 30 de junio, cuando Ecuador cayó 2-0 ante México en los 16avos de final de la Copa del Mundo, torneo en el que participó en cuatro ocasiones sin marcar goles. Ese mismo día, finalizó su contrato con Pachuca, que buscaba liberar un espacio para incorporar nuevos jugadores. Posteriormente, Valencia se tomó unos días de descanso y comenzó a entrenar de manera independiente mientras esperaba una oferta que se ajustara a sus expectativas.
Durante el Mundial, su desempeño fue criticado. A pesar de haber finalizado las eliminatorias en buen estado, anotando un gol frente a Argentina en su partido número 100, no logró destacarse en la cita máxima y fue objeto de cuestionamientos por parte de los aficionados ecuatorianos.
A pesar de su falta de actividad reciente, Boca no podrá incluir a Valencia en la lista para la serie contra Recoleta, ya que la Conmebol permite hasta cinco sustituciones para los octavos de final, pero el plazo culmina este viernes 7 de agosto a las 18. Para poder inscribirlo, el club debe completar la revisión médica, la firma del contrato y toda la documentación antes de esa hora.
La intención de Arruabarrena es establecer un sistema 4-3-3, utilizando a Sebastián Villa y Leonel Flores como extremos y un delantero goleador en el centro. Dada la escasez de opciones, ha empleado en esa posición a Miguel Merentiel, quien normalmente juega como segunda punta, a pesar de haber anotado el gol del triunfo ante O’Higgins en el partido de ida de los playoffs de octavos de final.
En su anterior etapa como entrenador de Boca, Arruabarrena buscó jugar de esta forma, utilizando a Jonathan Calleri y Daniel Osvaldo en un alineamiento que se ha convertido en parte de su filosofía de juego, la cual se enfoca en un ataque fluido y con mucho uso de las bandas.
Si todo va según lo previsto, Valencia realizará su primer entrenamiento en Ezeiza el sábado, en conjunto con los jugadores que no fueron convocados para el duelo contra Vélez, correspondiente a la cuarta fecha del Clausura, también programado en la cancha de Huracán.
Además de la incorporación de Valencia, Boca busca concretar en las próximas horas la llegada de otro delantero: Ezequiel Ávila, de 31 años, quien finalizó su contrato con Betis. Formado en las divisiones inferiores de Boca, debutó en Primera con San Lorenzo. Ávila también ha recibido una oferta de Rosario Central, club del cual es simpatizante.
Si logra sumar a Ávila, Boca redirigirá sus esfuerzos hacia la adquisición de un defensor central diestro y, tras concretar esa operación, se retirará del mercado en busca de nuevas incorporaciones.







