El decreto, suscrito por el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, tiene como finalidad desregular el régimen de practicaje vigente desde 1991, el cual ya había sido modificado en 2019 durante la gestión de Mauricio Macri a través del decreto 188/19.
Los prácticos, responsables de asesorar en las maniobras de entrada y salida de las embarcaciones, respondieron con una paralización del servicio que ya ha generado demoras en al menos seis terminales del país.
En un comunicado, la Cámara Argentina de Energía (CADE) expresó que las operaciones portuarias de sus empresas asociadas “se encuentran momentáneamente interrumpidas” debido a la falta de prácticos. Esta situación afecta a ambas extremidades de la cadena de suministro: la entrada de petróleo crudo a las refinerías, actualmente suspendida, y la salida de combustibles refinados hacia los centros de distribución.
La entidad especificó que la parálisis afecta las terminales de Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo y Santa Cruz. Además, el freno se extiende a Caleta Córdova, en Comodoro Rivadavia, terminal clave para el traslado del combustible refinado a las estaciones de servicio.
Fuentes de una empresa impactada por el conflicto señalaron que el principal inconveniente radica en el movimiento de combustible entre los puertos más relevantes, tanto hacia el norte como hacia el sur del país. Indicaron que el combustible se traslada desde las refinerías de Campana, Dock Sud, La Plata y Bahía Blanca hacia la terminal de Comodoro Rivadavia, la cual abastece gran parte de la Patagonia sur, y que esa actividad está detenida.
Por otro lado, el norte del país enfrenta la crisis con menor severidad gracias al sistema de poliductos, que permite conectar con la terminal de Rosario y otras estaciones en San Lorenzo, desde donde se distribuye combustible por camión. Sin embargo, advirtieron que si la situación no se resuelve pronto, la Patagonia podría enfrentar serios problemas de abastecimiento.
Otra empresa del sector, igualmente afectada por la falta de prácticos, comentó que su margen de maniobra es limitado. “Nos quedan 24 horas de espacio en la refinería. Si no se soluciona, habrá que bajar carga”, indicaron, poniendo de relieve que la situación actual se sostiene gracias a los niveles de stock previos a la parálisis.
El centro del problema, coincidieron las fuentes, es el traslado de combustible hacia la Patagonia sur, la región con menor infraestructura alternativa de provisión ante la detención de las operaciones portuarias.
El conflicto también está afectando la construcción de la terminal marítima de exportación del VMOS, ubicada en Punta Colorada, Río Negro. Según informaron fuentes de una de las empresas implicadas, un buque de gran tamaño que debía trasladarse desde Bahía Blanca a la zona de operaciones no logró zarpar y acumula entre 24 y 48 horas de demora.
Un medio especializado había reportado que el HL White Marlin, uno de los buques semisumergibles más grandes del mundo, llegó al país y quedó fondeado en la boya 17 frente a Bahía Blanca. En su cubierta transporta las embarcaciones que participarán en la construcción de la terminal offshore, desde donde se exportará gran parte del petróleo producido en Vaca Muerta a mercados internacionales.
El VMOS es un oleoducto de 437 kilómetros que conectará Vaca Muerta con el puerto de Punta Colorada, en Río Negro. Se prevé que su inicio de operaciones ocurra en noviembre, con la primera exportación de petróleo proyectada para finales de enero o principios de febrero, una vez que se completen las pruebas del sistema y el llenado de los tanques de almacenamiento junto a la terminal.
“Por ahora no es grave, pero se trata de un buque extranjero, así que es conveniente que pueda moverse cuanto antes”, dijeron fuentes vinculadas a la obra.








