La pelea generó gran expectativa debido al contraste de estilos y trayectorias. Miranda, con experiencia en escenarios reconocidos de Latinoamérica como LUX Fight League y UWC, llegaba con un récord de 9-3, con un enfoque en el volumen de sus golpes y la potencia de sus patadas. Por su parte, Humphrey se ha hecho un nombre como un finalizador explosivo, conocido por su agresividad poco común en la categoría.
Desde el comienzo del combate, Miranda intentó establecer su estrategia, manejando la distancia y buscando abrir intercambios con jabs y derechos. Sin embargo, Humphrey no se lo permitió. Con una velocidad impresionante, acortó la distancia y ejecutó un derribo que impresionó al público. Ya en el suelo, el estadounidense controló la posición, infligiendo golpes cortos, cruzados y codos, abriendo una herida en el rostro de su rival.
El mexicano luchó por resistir y recuperar la posición, pero Humphrey mantuvo la presión. Después de un breve intercambio de pie, un sólido jab envió a Miranda nuevamente al suelo. Humphrey tomó su espalda y aplicó un mataleón (rear-naked choke) que forzó la rendición a los 4:03 minutos del primer asalto. Este final desató la ovación del público y la reacción del presidente de la organización, quien se puso de pie para aplaudir la actuación de Humphrey.
Al concluir la velada, Dana White, CEO de la UFC, resaltó la calidad del combate y el desempeño del vencedor. “Ronald Humphrey lució espectacular allá adentro. Es un absoluto animal”, dijo White. “Ese tipo es una bestia. Estoy muy emocionado de verlo pelear en la UFC. En todos los aspectos de la pelea, este tipo estuvo bien. Miranda era un duro competidor que no vino aquí solo a cobrar, vino a ganar. Creo que el desempeño de su oponente lo hizo lucir aún mejor”.
White también anticipó el futuro de Humphrey en la división wélter: “Con el nivel de agresividad y dominio que mostró esta noche, creo que Humphrey tendrá serios problemas para encontrar rivales dispuestos a enfrentarlo en el peso wélter de la UFC. Nadie quiere pelear con alguien que muestra esa malicia genuina”.
El joven peleador expresó su ambición tras la pelea: “Si te interpones en mi camino, te las verás conmigo. Quítate de mi camino, soy el siguiente, colega. Simplemente eso. Soy violento”.
Humphrey también compartió su experiencia en el combate: “Lancé un codazo. No pensé que iba a terminar así (cubierto de sangre). Joder, qué bien estuvo. Pero había muchísima sangre. Oye, curiosamente, sabe a sangre de pollo. En fin, da igual, me la como”.
En otro momento, envió un mensaje a los competidores de la división: “Todos ustedes están acabados. Se acabó. Quien tenga el cinturón de las 170 libras, se acabó. Recuerda mi nombre, Ronald Humphrey. Se acabó. Así de simple. Si tienes algo que decir, pelea conmigo. Si no quieres pelear, cállate la boca”.
La destacada actuación de Humphrey no pasó desapercibida para la directiva de la UFC, que le otorgó un contrato oficial junto a otros cuatro peleadores que también impresionaron en la velada.








