El presidente Javier Milei presentó los lineamientos de esta reforma ante legisladores de La Libertad Avanza en un encuentro en Casa Rosada que duró más de tres horas.
La propuesta incluye la posibilidad de imponer sanciones a aquellos funcionarios que amenacen la independencia del Banco Central o implementen mecanismos de financiamiento monetario para el gasto público. Milei señaló que quienes comprometan la autonomía del organismo deberían asumir responsabilidades penales.
El mandatario enfatizó el propósito principal del proyecto: prohibir de manera “total y absoluta” el financiamiento al fisco. Asimismo, critico la utilización histórica del Banco Central para apoyar al Tesoro.
Entre las cinco modificaciones clave que plantea el proyecto, destaca la necesidad de establecer un único objetivo para el Banco Central: preservar el valor de la moneda. Además, busca fortalecer la independencia institucional del organismo con el fin de disminuir la influencia del Poder Ejecutivo en la política monetaria.
Desde Casa Rosada también subrayan que esta reforma es parte de los compromisos contraídos con el Fondo Monetario Internacional. El equipo encargado de la redacción del anteproyecto está conformado por Caputo, Sturzenegger, el viceministro José Luis Daza, la secretaria de Legal y Técnica María Ibarzabal Murphy, y el asesor Santiago Caputo. La intención oficial es que el proyecto ingrese en la Cámara de Diputados y se discuta en agosto.
Según un informe de IDESA, “Perú muestra las ventajas de un Banco Central independiente”, el país andino instituyó en 1993 una prohibición estricta de emitir moneda para financiar el déficit fiscal y de implementar controles de cambio, durante la presidencia de Alberto Fujimori. Este esquema se ha mantenido durante más de 30 años, incluso en períodos de inestabilidad política alta.
La estabilidad institucional fue reafirmada recientemente, cuando Julio Velarde decidió continuar al frente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) por un nuevo periodo de cinco años, después de reunir con la presidenta electa Keiko Fujimori. Los analistas interpretaron este gesto como un indicativo de previsibilidad para los mercados.
El plan de gobierno de Fuerza Popular también destaca la “independencia del Banco Central de Reserva del Perú y el respeto a los contratos” como principios fundamentales de su programa económico. Fujimori asumirá la presidencia el 28 de julio, fecha en la que Milei planea viajar a Lima para asistir a la asunción y detallar su propio proyecto de reforma del BCRA a su regreso.
El análisis presentado por IDESA, basado en datos de INDEC y del instituto de estadísticas peruano, revela un panorama claro: en la última década, la inflación anual promedio en Argentina fue del 66%, en comparación con el 3,5% en Perú; el PIB argentino creció apenas un 3% en diez años, mientras que el peruano lo hizo en un 26%; y la tasa de inversión en Perú alcanza el 24% del PIB, en contraste con el 18% en Argentina. Para el think tank, la conclusión es evidente: la estabilidad monetaria favorece la inversión, que a su vez sostiene el crecimiento.
Sin embargo, el informe de IDESA advierte sobre un aspecto clave en el contexto argentino: los mecanismos institucionales son insuficientes si se limitan a una ley que modifique la Carta Orgánica, ya que siempre existe el riesgo de que una futura reforma revoque dicho esquema, como ocurriera en 2002 —cuando la crisis por déficits fiscales provinciales permitió el financiamiento del Tesoro— y en 2012, cuando se eliminó la independencia.
A diferencia de Perú, que tiene un esquema unificado, Argentina enfrenta el desafío adicional de coordinar el equilibrio fiscal entre la Nación y las provincias, una cuestión que el think tank considera esencial para asegurar la credibilidad de la autonomía del Banco Central en el tiempo.








