El barril Brent se transaccionaba en aproximadamente US$100,60, mientras que el crudo WTI, referencia en el mercado estadounidense, operaba alrededor de US$91,43, tras un aumento de 4,9% en comparación con el cierre anterior.
Este incremento estuvo motivado por los ataques de los hutíes en Yemen a barcos petroleros en el mar Rojo y la reciente respuesta militar de Estados Unidos contra Irán.
En este contexto de incertidumbre, los mercados internacionales mostraron una reacción negativa, con las bolsas europeas cerrando en rojo y registrando pérdidas de hasta 2,7%.
La preocupación por la creciente tensión en Medio Oriente también impactó en los futuros de los principales índices de Wall Street, donde el Dow Jones cayó un 0,97%, el S&P 500 disminuyó un 0,9% y el Nasdaq retrocedió un 1,4%.
En el ámbito local, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraban un comportamiento mixto. Las mayores caídas fueron para BBVA (-4,2%), Banco Supervielle (-3%) y Telecom (-2,9%).
En contraste, las acciones de Ternium e YPF registraban aumentos del 2,3% y 0,9% respectivamente.
En el mercado de divisas, el dólar oficial incrementaba su valor en $10, alcanzando un precio de $1.515 para la venta en el Banco Nación.
Frente al aumento del precio internacional del petróleo y su probable efecto en la inflación, YPF implementó a principios de abril un sistema de “buffer de precios”, diseñado para desacoplar parcialmente el valor local de los combustibles de las fluctuaciones internacionales del Brent.
Este buffer, que también adoptaron otras compañías petroleras en el país, fijó un precio en US$95 por barril. De este modo, el valor de la nafta súper se mantuvo en poco más de $2.000 desde abril, después de un aumento del 25% en marzo.
El CEO de YPF, Horacio Marín, aclaró que la empresa no trasladaría “fluctuaciones bruscas” del petróleo internacional a los precios locales, recuperando posteriormente el ingreso diferido a través de una cuenta compensadora al finalizar el conflicto en Medio Oriente.
No obstante, el aumento reciente del crudo ha cambiado las proyecciones. Marín afirmó este miércoles que la petrolera aún no ha alcanzado el umbral necesario para aplicar una reducción en los precios de los combustibles. “Todavía no llegamos al valor de equilibrio para bajar el precio de las naftas”, sostuvo. Además, alertó que con el nuevo aumento internacional del crudo, la posibilidad de una baja en los precios “se dilata más.”








