Previo al evento, una reunión protocolar entre la Presidencia y la Gobernación de Santa Fe estableció, a pedido de Karina Milei, que Villarruel no se sentara junto al Gabinete. Como resultado, se la ubicó en el escenario, al frente de los funcionarios de la provincia, separada de los ministros nacionales. “Me senté donde me asignaron, al lado de la presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe. Conversé con ella y lo haré con todos los que deseen dialogar”, comentó la vicepresidenta a la prensa después del acto, confirmando que había sido invitada por la Gobernación de Santa Fe.
“Aunque no hubiera recibido invitación, hubiera venido”, añadió y se refirió a la falta de saludo por parte de Milei y de los ministros: “Parece que es difícil saludar a una vicepresidente en plena democracia. Hay que preguntarles por qué son maleducados”. En cuanto a su presencia, indicó: “Vengo a rendir homenaje al principal prócer que hizo de la honestidad el eje de su vida, el general Belgrano”.
Villarruel también se refirió al jefe de Gabinete, señalando que “es un acto patrio, no para respaldar a Adorni. No hay nadie más alejado de los valores de Belgrano que él”. Por último, recordó que “fuimos elegidos por el voto popular y prometimos luchar contra la corrupción”.
El Gabinete estuvo presente en Rosario, aunque Villarruel no participó.
Javier Milei fue el encargado de liderar el acto protocolar por el Día de la Bandera en Rosario, con la asistencia de funcionarios locales y nacionales. El Presidente tomó juramento de lealtad a la bandera a un grupo de cadetes, replicando su última participación en esta ciudad en 2024, conmemorando el aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano. Posteriormente, regresó a Olivos.
Durante su discurso, el Presidente destacó a Manuel Belgrano como “el gran promotor de la libertad política y económica en los inicios de la Nación”, reconociendo su visión al “imaginar una Nación antes de que existiera y sembrar las ideas que permitirían construirla”. En un instante de su alocución, interrumpió los aplausos del público: “Quiero que sepan que agradezco profundamente sus manifestaciones de cariño, pero este es el momento de recordar a Manuel Belgrano”. “La bandera fue, ante todo, una bandera de libertad”, enfatizó.
“La Argentina no nació de la resignación, nació de la audacia”, prosiguió el Presidente, quien evitó la confrontación en un mensaje medido, optando por cambiar su habitual cierre (donde utilizó ‘patria’ en lugar de ‘carajo’). “Mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad, el trabajo, el mérito, la propiedad, la producción y la independencia nacional, el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo”, señaló.
Antes de Milei, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente rosarino, Pablo Javkin, también hicieron uso de la palabra. El mandatario provincial reconoció la figura de Belgrano, comentando que “no pertenecía a un bando, pertenecía a la causa de la patria”, aunque apuntó críticas hacia la gestión nacional: “Queremos expresar con claridad que, aquí en Santa Fe, las obras se concretan reduciendo costos, con transparencia y sin corrupción”. “Recuperamos la paz y el orden que nos habían prometido, pero el orden sin progreso no es suficiente”, concluyó.








