“Pidieron que se pongan en primera fila y con bonete”, comentó un asesor de la Casa Rosada, citando irónicamente a Cristina Kirchner. En medio de las divisiones internas sobre la decisión de mantener a Adorni en su puesto pese a las serias acusaciones de corrupción, el mandatario busca este fin de semana presentar una imagen de cohesión dentro del oficialismo, incluyendo a Patricia Bullrich.
El evento del sábado estará centrado en la figura del presidente, pero también recaerá, indirectamente, sobre Adorni.
Milei ha decidido ignorar las advertencias de su entorno sobre cómo Adorni está perjudicando al oficialismo, impidiendo que su agenda avance en el Congreso y afectando su imagen presidencial. En contraste, su prioridad parece ser mostrar una fachada de unidad y fortaleza ante la opinión pública.
Esta presentación es otra ocasión para simular que las dificultades no impactan al oficialismo, a pesar de que el caso de Adorni está muy presente en la discusión pública. “Y van a seguir apareciendo cosas”, comentó un funcionario por la tarde. Horas antes, el mismo funcionario había manifestado su satisfacción por la postergación del tratamiento en el Congreso relacionado con la interpelación y la posible moción de censura que podría llevar a la destitución de Adorni.
El alivio por la suspensión de la sesión especial, donde la oposición planea abordar las acusaciones contra Adorni, duró poco en la Casa Rosada y los ministerios.
Este “logro” fue obtenido a través de negociaciones intensas que comenzaron el lunes, buscando la complicidad de figuras políticas del entorno de Milei, como Martín y Lule Menem, el colaborador de Adorni Ignacio Devitt y la misma Patricia Bullrich, entre otros. No obstante, esto no logró calmar el descontento que provocaron nuevas revelaciones negativas, incluyendo la sospecha de que usó a una empleada de la Vocería Presidencial para realizar compras por un total de 8 millones de pesos.
La representación de Milei en Santa Fe, cuna de la Bandera Nacional, se efectuará en un contexto de fractura en la relación entre el Gabinete y el ministro coordinador, quien no cuenta con defensores en su entorno y se encuentra sostenido solamente por el primer mandatario. En el entorno de Balcarce 50 circula que incluso algunos colaboradores cercanos han comenzado a cuestionar la conveniencia de mantenerlo en su puesto.
Pese a las críticas, se espera la asistencia de todos los ministros al acto, aunque algunos podrían ausentarse, y se estima que algunos miembros de la cúpula realizarán el viaje junto al presidente en el mismo medio, probablemente terrestre.
Además de la participación de Adorni, la presencia de Patricia Bullrich, jefa del bloque de Senadores, es significativa, dado que ha tomado distancia en tres ocasiones respecto a la decisión de Milei de conservar a Adorni en su cargo, a pesar de las controversias que lo rodean. Sin embargo, todavía no ha decidido si viajará en el mismo transporte que el resto o en forma independiente. “Eso se decide más cerca de la fecha”, afirmaron fuentes del Gobierno.
También se espera la asistencia de varios diputados y senadores del oficialismo, aunque algunos se ausentarán; ciertos ex miembros del PRO también han confirmado su presencia. Los aliados y gobernadores, incluso aquellos que mantienen buenas relaciones con el oficialismo, esperarán hasta que se acerque el evento para confirmar su participan, exceptuando al anfitrión, el radical Maximiliano Pullaro. Estos actores parecen tener margen para distanciarse del persistente escándalo que afecta al oficialismo, un lujo que los ministros y colaboradores de Milei no pueden permitirse.








