Este viaje se desarrolla en un contexto de creciente comunicación entre gobernadores de diversas afiliaciones políticas, quienes están atentos a los reclamos de las provincias en relación a la disminución de recursos, la paralización de obras públicas y las dificultades que enfrentan por las medidas de ajuste del Gobierno nacional.
Además, el recorrido de Kicillof se inscribe dentro de una serie de visitas que ha realizado fuera de Buenos Aires, como parte de su estrategia política de cara al 2027. En meses recientes, ha estado en Córdoba y Tierra del Fuego, y su entorno destaca su habilidad para dialogar con distintos sectores políticos y sociales del país.
Un encuentro de gran relevancia política
La imagen entre Kicillof y Valdés se produjo un día después de que el gobernador correntino asistiera a una reunión del bloque del Norte Grande con el ministro del Interior, Diego Santilli, donde se abordaron demandas sobre infraestructura, acceso al gas natural y la implementación de una tarifa eléctrica diferenciada para esta región.
En el Salón Dorado de la Casa de Gobierno correntina, ambos mandatarios firmaron convenios referentes a la producción, la integración comercial y el desarrollo agropecuario. Valdés mantiene una comunicación activa con diversos actores del ámbito político nacional, tiene vínculos con el Gobierno de Milei e incluso cenó recientemente con Mauricio Macri. Al igual que otros gobernadores, ha estado presionando por mayores recursos y obras para sus provincias.
A pesar de que tanto Valdés como Kicillof evitaron realizar comentarios electorales directos durante la actividad oficial y se centraron en la cooperación institucional, la política estuvo presente en varias de sus declaraciones. “Los gobernadores tenemos que dialogar y trabajar más en conjunto para fortalecer el federalismo”, expresó el correntino.
Kicillof compartió un mensaje similar al afirmar: “Este no es un año político, es un año donde tenemos la oportunidad de generar determinados diálogos y posibilidades de llegar a acuerdos”.
Poco antes, desde Empedrado, el gobernador bonaerense había insinuado la necesidad de construir una alternativa para 2027: “Tenemos que tener una construcción que nos permita presentar una alternativa; estamos en eso”.
Defensa del federalismo
La jornada de Kicillof en Corrientes se inició en Empedrado, donde firmó un convenio de cooperación turística y cultural con el intendente Fernando Echeverría. Luego, se trasladó a la capital correntina para liderar junto a Valdés la firma de convenios relacionados con la producción y el desarrollo agropecuario.
Uno de los acuerdos permitirá la inclusión de productores arroceros de Corrientes en el programa Mercados Bonaerenses, mientras que otro habilitará mecanismos de cooperación técnica para la mejora genética animal a través del intercambio de conocimientos y tecnología.
Tras la firma, Kicillof subrayó que el encuentro tenía como objetivo fortalecer la colaboración entre provincias. “Más allá de las formaciones políticas, más allá de los partidos, más allá de cada una de las pertenencias, entre las provincias nos debemos una mutua colaboración”, afirmó.
“Las provincias formamos parte del mismo país y, por tanto, compartimos dificultades, compartimos problemas, pero también compartimos solidaridad y capacidades”, añadió.
Más allá de la agenda institucional, Kicillof también sostuvo encuentros con intendentes, sindicatos y referentes locales. Desde sus redes sociales, mencionó que en esas reuniones se hizo evidente una preocupación generalizada por la situación económica. “Hay un denominador común, que es la preocupación por las consecuencias del modelo económico nacional”, escribió.
Al respecto, alertó que la crisis “no es algo que ocurre solo en la provincia de Buenos Aires”, y se comprometió a continuar trabajando con todos los sectores “para seguir construyendo una alternativa que vuelva a poner a la industria, el trabajo y la producción como motor del desarrollo en todo el país”.








