El plazo establecido para la elaboración del proyecto ejecutivo es de un año. Este estudio técnico tiene como propósito evaluar la calidad de los suelos, planificar el trazo de calles, definir las obras de infraestructura necesarias para el riego y drenaje, y analizar la disponibilidad de energía para el bombeo de agua.
El “Corredor del Viento” se extiende a lo largo de una franja que corre paralela al río Limay y la ruta nacional 237. El área de estudio se divide en tres sectores cruciales: Picún Leufú Cabecera, Valle del río Limay Medio-Aguas Abajo y Valle del río Limay Medio-Aguas Arriba.
Una de las grandes fortalezas de la región es su acceso al río Limay, cuyo caudal asegura el recurso hídrico necesario, incluso ante cambios climáticos y situaciones de estrés hídrico. Los expertos han señalado que estas tierras son altamente adecuadas para múltiples propósitos. En materia de producción de forraje, se planea cultivar principalmente alfalfa para heno y también promover el pastoreo directo.
Adicionalmente, se considera la cría, recría y engorde de ganado vacuno, así como la producción de ovinos y caprinos. Otras opciones productivas con gran potencial incluyen la fruticultura, enfocándose en cultivos de frutos secos (como nogales, almendras y avellanas), olivos, cerezas, entre otros, además de la forestación con salicáceas (álamos y sauces). Para abordar problemas relacionados con la infraestructura de riego, se prevé optimizar y construir nuevas bocatomas (captación de agua), junto con nuevos canales principales y estaciones de bombeo.
Dado que las redes de drenaje son prácticamente inexistentes en la actualidad, se diseñará un sistema integral nuevo: la solución preliminar sugiere utilizar cañadones aluvionales y arroyos naturales como desagües de los canales principales, para reconducir el excedente hídrico de vuelta al río Limay.
Este proyecto –impulsado en 2023 bajo la gobernación de Omar Gutiérrez– tiene como finalidad no solo garantizar la producción alimentaria local y el autoabastecimiento, sino también desafiar la predominancia de la actividad hidrocarburífera en el Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial, que actualmente depende en un 45% de la minería y el petróleo. Se espera que esta iniciativa beneficie directamente a alrededor de 7700 habitantes de la región.
Uno de los grandes desafíos establecidos por el gobierno provincial es la coexistencia con las zonas urbanas. El actual gobernador, Rolando Figueroa, anunció un proyecto de ley destinado a proteger las áreas irrigadas de la expansión de loteos y urbanizaciones, garantizando que la tierra mantenga su uso agrícola. Además, se está evaluando la recuperación de costos a través de la venta de tierras fiscales generadas y el intercambio de terrenos con el sector privado a cambio de las inversiones en infraestructura que realizará la provincia.








