Este esquema abarcará a todas las compañías empleadoras, sin importar la cantidad de trabajadores que tengan. La única excepción son las empresas del sector de la construcción, que contarán con un sistema diferente, así como las empleadas del servicio doméstico y los empleados públicos.
A menos de dos meses del inicio de su funcionamiento, en el mercado se observa que aún faltan algunos detalles de la normativa final que brinde certezas operativas, especialmente dada la novedad del esquema. Es importante destacar que los fondos FAL solo podrán ser utilizados para cubrir indemnizaciones por despido o juicios laborales.
Los bancos están apuntando a las pymes, que representan la mayor parte del mercado en términos de cantidad de cuentas FAL, y están desarrollando campañas promocionales agresivas que incluyen bonificaciones y descuentos para atraer a las empresas que elijan su gestión.
Las pymes destinarán el 2,5% de los aportes patronales que anteriormente iban a la Anses, mientras que las grandes empresas aportarán el 1%. Los empleadores seguirán realizando sus pagos de manera habitual a ARCA, y será el fisco quien desvíe el porcentaje correspondiente a la entidad gestora del FAL elegida por cada empresa.
La obligatoriedad de estos aportes se aplica a todos, y el Gobierno ya ha establecido qué sucederá con aquellas empresas que no seleccionen oportunamente a una administradora de fondos. Existe la inquietud en el mercado de que algunas pymes, debido a la falta de información, no se adhieran a tiempo al FAL.
En tal caso, y en vez de prorrogar plazos, la reglamentación del Poder Ejecutivo -que involucra a las carteras de Economía, ARCA, CNV y la Secretaría de Trabajo- indica que se llevará a cabo un ‘sorteo’. Esto significa que se elegirá al azar qué firma gestora de FAL asumirá la administración de las empresas que no hayan tomado una decisión a tiempo. Para participar de este sorteo, las firmas gestoras deben registrarse previamente como ‘elegibles’.
Una inquietud manifiesta en el sistema financiero es que, de resultar en que una entidad reciba de manera repentina una nueva base de clientes a través del sorteo, las normativas de ‘Conozca a su cliente’ impuestas por la Unidad de Información Financiera (UIF) sean lo suficientemente flexibles para adaptarse a estos plazos restringidos.
Según los bancos, la probabilidad de fraude o lavado de dinero se reduce, dado que los aportes son gestionados inicialmente por ARCA, lo que establece un circuito que previene posibles irregularidades.
Las gestoras de FAL en el ámbito de los mercados de capitales, que están más orientadas a grandes empresas, estiman que si logran administrar hasta un 30% del FAL será considerado un ‘éxito’. El 70% restante, se espera que sea gestionado por los bancos, debido a las relaciones establecidas con las empresas a lo largo del tiempo.
“Se desarrollará una fuerte competencia comercial para ofrecer beneficios; nosotros también podemos brindar incentivos, como bonos”, comentó un representante del sector, quien añadió que el fondo más atractivo será aquel que ofrezca el mejor rendimiento, proporcionando así un ‘colchón’ mayor para la empresa.
Un experto en derecho laboral expresó que ‘el FAL alivia la carga de los despidos, pero no considera la realidad financiera que enfrentan las pymes y grandes empresas mes a mes para afrontar imprevistos en su operativa’. Además, mencionó que las empresas tienen la opción de utilizar recursos propios para pagar indemnizaciones y dejar los fondos del FAL invertidos, generando rendimientos.








