Vallejo, quien enfrenta una investigación federal por asociación ilícita, lavado de activos, cobro de tasas usurarias y administración fraudulenta por un monto superior a 108 millones de dólares, admitió: “Cuando subís la foto con Tapia, es más fácil tener la relación comercial con los equipos de fútbol. Obviamente que sí”. La imagen, que circuló ampliamente, muestra al empresario junto a Tapia en las oficinas de la AFA y ha sido utilizada para explicar cómo Sur Finanzas se convirtió en financista de al menos 16 clubes argentinos.
En cuanto a la naturaleza de su relación, Vallejo aseguró que el encuentro con el dirigente fue desinteresado. “Le conté mi actividad comercial, le dije que me gustaría ser sponsor de la Liga y él lo entendió. Se portó como un señor conmigo”, afirmó. Aclaró que Sur Finanzas ya patrocinaba a tres o cuatro clubes antes de formalizar la asociación con la AFA, y destacó que la fotografía con Tapia aceleró el demás acuerdos.
La entrevista se produjo horas después de que Vallejo publicara un video en sus redes sociales con la frase “Mirá mi aura”, que se volvió viral. El empresario indicó que el gesto fue irónico: “Todo el mundo estaba boludeando con eso, entonces irónicamente lo subí”.
El contexto judicial que enfrenta Vallejo es complejo. Al ser consultado sobre el origen de su fortuna, defendió su patrimonio como legítimo y declarado ante el fisco, mencionando que tiene actividad comercial formal desde 2009 y que dejó su anterior profesión en 2018 para dedicarse al sector financiero. Según él, su patrimonio líquido supera los 1.900 millones de pesos argentinos, además de poseer propiedades y un Audi Q2. “El holding Sur Finanzas facturaba más de quinientos millones brutos por mes. Multiplicalo por cinco años”, sostuvo.
Vallejo aclaró que su CUIT, que estuvo bloqueado durante meses por la agencia tributaria ARCA, fue desbloqueado el 7 de agosto, permitiéndole retomar actividades comerciales. Sin embargo, el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora impone un embargo preventivo que limita las operaciones de Sur Finanzas PC SA, aunque él afirmó que la firma nunca ha tenido problemas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y que su licencia continúa vigente. Más de cien empleados han estado sin cobrar durante meses, según sus declaraciones.
Uno de los eventos más notorios de la semana fue la incautación judicial de una Ferrari California negra relacionada con el empresario. Vallejo explicó que el vehículo ya había sido vendido a una agencia meses atrás, y que el actual poseedor era quien lo tenía cuando la justicia lo buscó. “Ese vehículo fue un gusto personal que lo tuve dos o tres meses como máximo y lo habré usado, lamentablemente, muy poco”, indicó, añadiendo que las condiciones del conurbano dificultaron su uso.
La investigación no se limitó a este automóvil, ya que la fiscalía identificó una flota de alrededor de 20 vehículos de lujo, incluidos modelos de Porsche, Mercedes-Benz, Audi, BMW y Alfa Romeo, junto a camiones de caudales, todos registrados a nombre de familiares y allegados de Vallejo. La hipótesis judicial sugiere que esta maniobra tenía como objetivo ocultar la verdadera magnitud de la fortuna del principal imputado.
Otro aspecto relevante de la investigación es la relación entre Sur Finanzas y el Club Atlético Banfield. La fiscalía, bajo la dirección de Cecilia Incardona, sostiene que la dirigencia del club firmó contratos de préstamo extremadamente desfavorables en 2023, por un total de un millón de dólares, con tasas de interés mensuales de hasta el 4% y punitorios del 5%. Se argumenta que Sur Finanzas proporcionó una estructura para facilitar un fraude.
Vallejo rechazó las acusaciones de usura, describiendo los préstamos como mutuos privados a seis cuotas, con una tasa nominal anual de entre el 18% y el 23%. La causa, denominada “Tucher, Espinoza, fideicomiso banfileño”, es la que ha desencadenado una investigación más amplia sobre Sur Finanzas.
Con San Lorenzo, la relación también ha dado lugar a un conflicto económico. Vallejo confirmó que el club tiene una deuda con Sur Finanzas y anticipó que, una vez que la empresa recupere su capacidad operativa, reclamarán el pago. De no concretarse, ejecutarían el contrato que la financiera posee sobre los derechos televisivos.








