El Gobierno intensificará los controles sobre los subsidios destinados a la electricidad y el gas. La Secretaría de Energía ha identificado y desestimado 17.843 solicitudes presentadas por usuarios de Puerto Madero, countries y barrios cerrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en Córdoba. Además, se ampliará a Neuquén el uso de un mecanismo de georreferenciación implementado para detectar hogares con capacidad económica para cubrir los costos de los servicios. El análisis oficial también reveló que hay usuarios que intentaron obtener el subsidio a pesar de haber sido previamente rechazados. Desde julio de 2025, 1508 usuarios intentaron registrarse entre dos y cinco veces, a pesar de que el sistema ya los había catalogado como no elegibles. A diferencia de estos casos, donde las solicitudes fueron bloqueadas antes de la asignación del subsidio, la aplicación del mecanismo en Gran Neuquén permitirá revisar beneficios ya otorgados. Según estimaciones de la administración, aproximadamente 500 usuarios que actualmente disfrutan de la bonificación podrían ser excluidos por vivir en zonas con “manifiesta capacidad de pago”. La inclusión de Neuquén fue dispuesta por la Disposición 11/2026 de la Secretaría de Energía, replicando un esquema implementado en 2025 en el AMBA, Puerto Madero y Córdoba. Este sistema coteja la ubicación de los suministros con datos sobre urbanizaciones cerradas, para establecer si sus residentes tienen la capacidad de afrontar las tarifas sin ayuda estatal. Para el estudio en Neuquén se recurrió a Sistemas de Información Geográfica (GIS), imágenes satelitales y datos sobre urbanizaciones cerradas, que fueron cruzados con los registros de los usuarios de las distribuidoras y organismos reguladores. Intervinieron en el cruce de datos el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), las cooperativas CALF, CEEZ, Copelco y de Plottier, así como el ente regulador nacional. Una vez que un suministro es identificado en las zonas correspondientes, tanto las nuevas solicitudes como los actuales beneficiarios son categorizados como “sin beneficio”. Los usuarios afectados tienen la opción de solicitar una revisión a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), aunque deberán presentar documentación que respalde su reclamo. Por otra parte, el Gobierno llevará a cabo una depuración exhaustiva de la base de datos utilizada para gestionar los subsidios energéticos. Se estima que se desestimarán alrededor de un millón de solicitudes iniciadas desde 2022, que no se completaron, presentan información errónea o no tienen asociado un suministro de electricidad o gas. Sin embargo, esta medida no implica quitar el subsidio a un millón de hogares, ya que se trata de solicitudes que nunca se convirtieron en beneficios efectivos. Existen registros abandonados, duplicados o con datos incorrectos que impidieron su correcta vinculación con un punto de suministro. Antes de eliminar estas solicitudes, Energía notificará a los solicitantes a través de los datos proporcionados, utilizando correo electrónico, Mi Argentina y mensajes de texto. A partir de esa notificación, tendrán un plazo de 60 días para corregir o completar la información. De no hacerlo, la solicitud será cancelada. Según fuentes oficiales, una parte considerable de esos trámites pertenece a individuos que comenzaron un proceso de inscripción con datos erróneos o incompletos y luego realizaron otra solicitud que fue procesada con éxito. La depuración tiene como objetivo eliminar registros obsoletos y organizar la base del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). Se exceptuarán de este proceso los usuarios que utilicen gas licuado de petróleo (GLP) envasado, dado que este servicio no tiene un punto físico de suministro que pueda ser vinculado a través del mismo procedimiento.








