Pocos días después de que el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, confirmara el cierre de su posición en el mercado de futuros del dólar, los operadores aseguran que el organismo volvió a intervenir en este segmento.
El mercado de futuros, que opera en pesos, es utilizado por el BCRA para vender contratos a un tipo de cambio específico con vencimiento el último día hábil de los próximos meses, estableciendo así expectativas de devaluación.
En la sesión del miércoles, el contrato de dólar futuro con vencimiento a fines de junio se situó por debajo del cierre del mercado de contado, mientras que los contratos a más largo plazo presentaron cotizaciones superiores.
Analistas aseguran que el Banco Central ha moderado su ritmo de compra de reservas para no impulsar el precio del dólar. Esta decisión, según apuntan los expertos de la consultora Outlier, es consistente con una probable concentración de ventas del BCRA durante junio. “La oferta de la autoridad monetaria pondría tope al precio”, indicó la consultora en un informe.
Además, los analistas privados resaltaron que la intervención oficial no se limitó únicamente al mercado de futuros, sino que también abarcó la curva de bonos ajustables al dólar oficial.
A diferencia de las jornadas anteriores, donde la intervención del BCRA era evidente en el mercado de futuros, se observó una participación oficial significativa en la curva de bonos vinculados al dólar. El volumen negociado en el TZV26, el bono ajustable en dólares con vencimiento el 30 de junio, se elevó a casi US$500 millones, en comparación con un promedio de US$80 millones en las sesiones previas, lo que sugiere ventas del BCRA en este título del Tesoro, que tiene en su cartera, según el informe matutino de PPI.
“Esto marcaría un punto de inflexión en la tolerancia del BCRA a un aumento más ‘desordenado’ del tipo de cambio”, añadieron. En cuanto a la operatoria en futuros, PPI aseguró que la intervención en la curva de bonos ajustables podría haber hecho más atractiva la inversión en el contrato que vence a fin de mes. Por ello, decidieron no relacionar únicamente el aumento del volumen con las intervenciones del BCRA.
Max Capital también consideró que los volúmenes negociados en futuros de dólar y bonos atados al tipo de cambio sugieren que el BCRA ha estado ofreciendo cobertura cambiaria para controlar el tipo de cambio mientras modera el ritmo de sus adquisiciones de divisas.
Otra señal que, según los operadores, indica la falta de tolerancia de la autoridad monetaria a un aumento abrupto del dólar es la disminución en el volumen de compra de divisas. En la jornada del martes, el BCRA adquirió US$175 millones; sin embargo, al día siguiente, con el tipo de cambio en alza, solo compró US$43 millones. Este jueves, tras la baja del dólar, el organismo realizó compras por US$119 millones.
Desde PPI, anticiparon que un aspecto clave a monitorear en los próximos días será la posible reestructuración de estrategias de carry trade con bonos en pesos para obtener ganancias en moneda extranjera, en reacción a la señal oficial respecto al precio.








