El debate tuvo lugar durante el IAE Summit 2026, un evento destacado que incluyó la participación de miembros del equipo económico actual, como Pablo Quirno y Luis Caputo. Este encuentro se dividió en varias mesas que analizaron la situación macroeconómica y el horizonte productivo de diferentes sectores.
Uno de los paneles, titulado “Competitividad y desarrollo productivo”, contó con la intervención de Matías Kulfas, ex ministro de Desarrollo Productivo en la primera etapa del gobierno del Frente de Todos. Kulfas reconoció que existen problemas de competitividad de naturaleza estructural que van más allá de la política económica actual, tales como altos costos de financiamiento, desafíos logísticos y el rezago tecnológico del país.
Sin embargo, también mencionó aspectos que podrían ser abordados por el Gobierno. Según destacó, uno de ellos es el tipo de cambio. “Los industriales con los que hablo me dicen que necesitan un 20%/25% de corrección cambiaria”, expuso.
El tema del tipo de cambio fue igualmente destacado por Hernán Lacunza, quien fuera ministro de Economía en la última gestión de Cambiemos, durante el panel “Perspectivas macroeconómicas”. Lacunza recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que Argentina sufre hoy un 16% de atraso cambiario.
A este respecto, subrayó que la corrección del tipo de cambio representa un desafío para el equipo económico en el futuro, y sugirió mantener la acumulación de reservas, crear un fondo de estabilización para el período electoral, aumentar el superávit fiscal primario al 2,2% del Producto Bruto Interno (PBI) y ajustar el régimen monetario actual. “En 2015-2019 fuimos perezosos con el ajuste fiscal, y ansiosos con el monetario y el cepo. Ahora fueron ambiciosos con lo fiscal y procrastinadores con lo monetario y lo cambiario”, comparó Lacunza, añadiendo: “Cuando remás con un solo remo, remás en círculo”.
Marina Dal Poggetto, economista reconocida y directora ejecutiva de Eco Go, también se centró en la cuestión del dólar, afirmando que el Gobierno no logró establecer un ancla alternativa a la cambiaria. Remarcó inconsistencias en el programa financiero, como las bajas tasas pasivas en relación al ritmo de devaluación y las altas tasas activas, lo que dificulta el acceso al crédito. “El programa financiero para 2027 depende de una agenda electoral que no controlás y de un prestamista de última instancia que no sabés si va a volver a aparecer”, añadió en el mismo panel.
La disparidad sectorial de la actividad económica fue otra cuestión recurrente en casi todos los debates, siendo la industria uno de los sectores más perjudicados. Kulfas enfatizó la importancia de que la estabilidad macroeconómica deba ser una política de Estado, pero subrayó que esto no garantiza el desarrollo, indicándose que es fundamental también una política industrial más eficiente que en el pasado. Propuso desarrollar proveedores locales para sectores estratégicos y citó el potencial conjunto de Argentina y Brasil en la cadena de valor del litio y la electromovilidad. Además, abogó por la creación de instrumentos claros y temporales, ya que “la política industrial no debe ser para siempre”.
Lacunza sostuvo que la expansión económica es crucial para mejorar el resultado fiscal, señalando que no hay posibilidades de reducir impuestos de forma agresiva ni de continuar con ajuste. Agregó que lograr un crecimiento uniforme entre diferentes sectores es clave para mantener la solidez macroeconómica, más allá de la estabilidad.
Alfonso Prat-Gay, primer ministro de Economía de Cambiemos, expresó de manera contundente: “sin industria no hay nación”. Actualmente, ocupa el cargo de vicepresidente de una empresa que gestiona la operación de Mercedes-Benz Argentina. Detalló que la única estrategia viable para crecer pasaba por abrir nuevos mercados, dado que su planta está diseñada para 25.000 unidades, mientras que el mercado local apenas abarca entre 6.000 y 7.000 unidades. “Tratamos de exportar a los mercados que a Mercedes-Benz Alemania no le importan tanto”, explicó.
El ex ministro también destacó la importancia del sindicato, elogiando a Smata por su modernización. “Tenemos una muy buena relación con ellos, han colaborado mucho. La capacitación es fundamental para lo que viene. El diálogo entre Estado, empresas y sindicatos es central”, comentó. Profundizó en su perspectiva empresarial: “Creo en la función social del empresario. Si le va bien a la terminal y no a la autopartista, no hay equilibrio. Lo mismo si el empresario prospera, pero no el operario. Con más mano de obra, podés producir más. El modelo cierra con todos adentro”.








