En lo relativo a la inflación, se proyecta una desaceleración en el índice de junio, y se espera que el proceso de desinflación se afiance en los meses venideros. La mediana de respuestas de los encuestados estima que el PBI crecerá por debajo del 3%, mientras que la balanza comercial presentará un superávit superior a los u$s 20.000 millones.
Respecto al resultado fiscal, el consenso de los economistas indica que, a pesar de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido la meta para 2026, el cumplimiento de la misma no se ve sencillo. Según la mediana de respuestas, para finales de 2026, el dólar oficial menor se situará en $ 1665, lo que implica una disminución de $ 35 respecto a la EMEC de junio.
En cambio, se espera que el dólar blue alcance los $ 1728, un incremento de $ 72 con respecto a la última encuesta. Asimismo, el CCL se proyecta en $ 1770 a fines de este año, lo que representa un aumento de $ 49 respecto del último relevamiento.
El Banco Central (BCRA) ha realizado compras por u$s 11.325 millones hasta la fecha, aunque en las semanas recientes ha ralentizado su operación en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). En junio, la entidad dirigida por Santiago Bausili adquirió u$s 1.418 millones, cifra muy inferior a los u$s 2.596 millones de mayo.
Para 2026, el BCRA estima un saldo neto que oscilará entre u$s 10.000 y u$s 17.000 millones, dependiendo de la demanda de dinero y la liquidez del mercado. A pesar de las proyecciones, la entidad ha cumplido con la meta de reservas acordada con el FMI. Según la consultora Equilibra, las reservas al final de junio alcanzaron u$s 6278 millones, quedando a menos de u$s 1800 millones de cumplir con la meta anual de 2026.
En este escenario, se estima que las reservas brutas se ubiquen en unos u$s 49.000 millones a finales de 2026, en comparación con los u$s 48.237 millones actuales. Los analistas prevén que la inflación de junio será del 2%, lo que representa una leve desaceleración respecto al 2,1% de mayo, siendo el dato oficial anunciado por el INDEC para el 14 de julio.
Los participantes de la EMEC también han realizado pronósticos para las próximas mediciones, anticipando que el proceso de desinflación se fortalecerá en la segunda mitad del año. En términos de variación interanual (diciembre 2025-diciembre 2026), la mediana muestra una proyección del 30,2%, inferida de una disminución de 0,8 puntos porcentuales respecto a la EMEC previa.
El PBI creció un 2,3% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el año anterior, mostrando una alza del 0,7% en relación al cuarto trimestre de 2025. Esta primera medición del año reafirma una economía con dinámicas divergentes. “El PBI crece, impulsado por exportaciones y sectores primarios, mientras que la industria, la construcción y la inversión local continúan en declive. Se trata de un crecimiento real, aunque estrecho, basado en las exportaciones y el consumo de bienes importados”, resumen desde la consultora Invecq.
Cabe destacar que la inversión ha descendido por cuarto trimestre consecutivo, afectando en un 0,3% el crecimiento trimestral, y cayendo un 11,6% interanual. “Estos datos confirman que la tracción de los programas de incentivos fiscales, como el RIGI, aún tiene escaso impacto en la actividad económica. La inversión se ha reducido a un 17% del PBI”, asegura la consultora LCG.
En el presente contexto, se prevé un crecimiento del PBI del 2,9% para 2026, superior al 2,6% anticipado en la EMEC anterior. El Gobierno busca un superávit primario de 1,4% del PBI, según lo acordado con el FMI. Sin embargo, la mediana de respuestas indica un superávit proyectado de 1,3% del PBI, cifra que se mantiene respecto a la anterior encuesta.
Varios analistas destacan que el Gobierno probablemente intensificará esfuerzos para cumplir con la meta, aunque surgen dudas sobre la magnitud, composición y aceptación social del esfuerzo fiscal requerido. LCG informa que el Gobierno ha mostrado signos de preocupación, anunciando una nueva reducción de retenciones, concentrada en trigo y cebada, con bajo impacto fiscal a corto plazo, y postergando la reducción para la soja y sus derivados hasta 2027.
Además, se ha retrasado la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que comenzará a operar en noviembre, un programa de indemnizaciones financiado por las contribuciones patronales destinadas a la ANSES.
La balanza comercial ha mantenido un superávit durante 30 meses consecutivos. Con un notable impulso en las exportaciones, que alcanzaron un récord histórico de u$s 9537 millones, y una reducción en las compras al exterior, el superávit en mayo fue de u$s 3504 millones. “En los primeros cinco meses del año, las exportaciones sumaron u$s 40.359 millones, un incremento del 24,3% en comparación con el mismo período de 2025, y la balanza comercial acumuló un superávit de u$s 11.783 millones”, destacó el ministro de Economía.
La proyección de los analistas indicaría que las exportaciones generarían un saldo de u$s 98.922 millones frente a importaciones por u$s 76.800 millones, lo que implicaría que Argentina terminaría 2026 con un superávit comercial de u$s 22.122 millones, cifra que supera notablemente los u$s 18.388 millones estimados en la última EMEC.
La encuesta de Expectativas Macroeconómicas se lleva a cabo mensualmente desde junio de 2016, y participan bancos, consultoras, centros de investigación y asesores de inversión que responden a un cuestionario sobre variables clave de la economía y las finanzas nacionales.








