Este mecanismo presenta un desfase de dos meses entre la revelación del índice de precios y la implementación de los límites cambiarios. Esta lógica de diseño del sistema hace que la inflación de un mes impacte en el ajuste de la banda dos meses posteriores; así, el dato de marzo definió el techo de mayo y el de abril, el de junio.
Siguiendo esta metodología, la inflación de mayo, que fue del 2,15% según el Indec, establece el nuevo límite superior para julio. Aplicando dicho porcentaje al techo vigente en junio, que era de 1.806,45 pesos, se determina un nuevo techo de 1.844,85 pesos para fines de julio. Este ajuste resulta ser más moderado en comparación al registrado en el período anterior.
Con el dólar mayorista cotizando este martes a 1.489 pesos, la distancia hacia el nuevo límite para julio se aproxima a 355 pesos, lo que equivale a un 24% por encima de la cotización actual. Esta diferencia teórica permite al mercado operar sin que el esquema de bandas desencadene una intervención directa del BCRA.
El aumento observado este martes no fue un fenómeno aislado. El dólar mayorista ha tenido tres jornadas consecutivas al alza, en un contexto de elevado volumen de operaciones que superó los 800 millones de dólares en el segmento de contado por tercer día consecutivo. En lo que va de 2026, la divisa mayorista ha crecido 34 pesos, lo que representa un 2,3 por ciento, y se encuentra cercano al récord nominal de 1.492 pesos alcanzado en octubre del año anterior.
Este comportamiento también se ha reflejado en otras cotizaciones. El dólar minorista experimentó un incremento de diez pesos en el Banco Nación, alcanzando los 1.510 pesos, mientras que el blue también subió en la misma magnitud, situándose en 1.525 pesos. Los dólares financieros no fueron la excepción: el contado con liquidación llegó a 1.577 pesos, marcando un máximo desde octubre.
Mientras el dólar mayorista permanezca por debajo de 1.844,85 pesos, a 334 pesos de la cotización actual, el BCRA no estará obligado a realizar ventas directas de divisas en el Mercado Libre de Cambios. A pesar de ello, la entidad a cargo de Santiago Bausili ha intervenido esta semana a través de otros mecanismos.
Las principales herramientas utilizadas han sido la venta de contratos de dólar futuro y la emisión de letras dollar-linked, instrumentos del Tesoro que ajustan su valor según la evolución del dólar oficial. Según información de entidades bancarias, la intervención se centró en el contrato a futuro con vencimiento a finales de julio, aunque las operaciones en esta plaza no fueron decisivas.
El volumen operado en estas letras alcanzó los 500 millones de dólares en la jornada, tras dos días previos con montos igualmente elevados, entre 400 y 500 millones. En las mesas de operaciones de los bancos se indicó que el volumen diario habitual de este instrumento es de aproximadamente 150 millones de dólares, lo que pone de manifiesto la magnitud de la intervención indirecta en esta semana. Cada vez que el BCRA efectúa la venta de estos títulos, retira pesos de circulación entre los inversores privados, logrando moderar la presión sobre el tipo de cambio sin afectar sus reservas.
Un dato que contribuye a la presión sobre el tipo de cambio es la oferta de divisas proveniente del campo. Según las cámaras que representan al sector aceitero y de exportación de granos, las liquidaciones de junio sumaron 3.007 millones de dólares, lo que representa una disminución del 18% en comparación con el mismo mes de 2025, aunque se observó un repunte del 12% respecto de mayo. En el acumulado del año, esas liquidaciones evidencian una caída del 13%, a pesar de las expectativas de una cosecha superior a la del ciclo anterior.








