Se han reportado casos de violencia física hacia docentes en escuelas ubicadas en los municipios de Moreno y Mar del Plata, indicó María Laura Torre, secretaria general de SUTEBA. En estas agresiones, se produjeron golpes contra una directora y una docente en la escuela primaria 29 de Moreno, donde una de las trabajadoras sufrió una fractura en el tabique y requirió puntos de sutura en la cabeza.
En Mar del Plata, se registró un episodio semejante en un jardín de infantes. Además, Torre mencionó un caso en Tandil en el cual un profesor sufrió una fractura mandibular dentro de un aula.
La dirigente sindical subrayó que la decisión de efectuar el paro se tomó para visibilizar la escalada de violencia en las instituciones y exigir una acción inmediata por parte del Estado provincial. Resaltó la importancia de una “corresponsabilidad social” para erradicar la violencia escolar.
Según Torre, esta medida de fuerza surge debido a la inacción del Gobierno de la provincia ante los episodios de agresión. La secretaria general de SUTEBA aclaró que los gremios buscan que la sociedad comprenda la seriedad de la situación y que las autoridades apliquen un protocolo para prevenir, resguardar y remediar situaciones de violencia en los entornos educativos.
Torre mencionó que los sindicatos agotaron los espacios de diálogo antes de adoptar esta medida, pero consideraron que era esencial llamar la atención sobre el problema. “El paro es la última herramienta que tienen las organizaciones sindicales serias”, expresó. Afirmó que la protesta no está dirigida contra las familias o los estudiantes, sino que apunta a toda la sociedad y al Estado provincial.
Además, insistió en que los recientes incidentes no son eventos aislados, sino que reflejan una tendencia alarmante en la violencia en las aulas. Hizo énfasis en que el Gobierno debe garantizar entornos laborales seguros para los docentes y aplicar sanciones en caso de agresiones en las escuelas.
Junto a sus demandas por acción contra la violencia, los sindicatos docentes piden la convocatoria urgente a una nueva mesa paritaria para renegociar salarios. Torre argumentó que los salarios actuales son insuficientes y denunció la falta de pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente por parte del Gobierno nacional, lo que, según comentó, podría permitir a los docentes percibir “más de 175 mil pesos por cargo” si se regularizara.
El reclamo salarial se considera esencial dentro de la actual protesta, junto con la mejora de las condiciones laborales y el cumplimiento de los acuerdos paritarios existentes en la provincia.
En la última negociación paritaria, llevada a cabo hace menos de dos semanas, los sindicatos no recibieron una oferta de aumento salarial, lo cual ha llevado a mantener esta exigencia. Torre remarcó que “no hubo una propuesta concreta”, lo que justificó la integración del reclamo salarial en la actual medida de fuerza.
El paro convocado por SUTEBA y FEB impacta en la mayoría de las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires, y los sindicatos han declarado que esta opción es excepcional, utilizándola solo en situaciones que ellos consideran críticas.
María Laura Torre reiteró que la protesta no está dirigida contra los padres ni sus familias, sino que busca involucrar a toda la comunidad educativa y la sociedad en el esfuerzo por erradicar la violencia en las instituciones. “No es un paro para las familias ni para los padres. Es un paro para visibilizar una situación donde hay corresponsabilidad social”, subrayó.
La secretaria general de SUTEBA instó al Gobierno provincial a “hacer cumplir el protocolo de prevención, resguardo y reparación” en situaciones de violencia y a “expresar cómo va a proteger a sus trabajadores”. Destacó la necesidad de que la justicia actúe ante las agresiones que se producen en las escuelas y que las normas y legislaciones se implementen efectivamente.
Para concluir, Torre enfatizó que las escuelas deben ser espacios de respeto y diálogo, y expresó que el paro es un intento por detener la violencia, esperando que el Gobierno provincial adopte decisiones contundentes para salvaguardar a la comunidad educativa.








