Según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), esta caída en el consumo se relaciona con la disminución del poder adquisitivo de los hogares, afectadas por el notable incremento en el precio relativo de la carne vacuna.
De manera más amplia, el consumo aparente de carne vacuna se contrajo un 11,1% en términos anuales, alcanzando un total de 855.750 toneladas res con hueso durante los primeros cinco meses del año. Esto se traduce en una reducción absoluta de 106.710 toneladas res con hueso en comparación con el mismo período del año anterior.
La entidad también informó que el análisis del segmento de carnes y derivados evidenció una disminución de 0,7% mensual en el precio promedio de los cortes vacunos, marcando así la segunda caída consecutiva.
El precio del kilo de asado fue el que experimentó la mayor baja mensual, con una reducción del 1,6% y un valor promedio de $17.237,3. Otras caídas relevantes incluyeron el cuadril, que descendió 0,8% hasta $21.163,9; la nalga, que bajó 0,6% hasta $21.810,5; la carne picada común, que retrocedió 0,4% a $10.402,2; y la paleta, que disminuyó 0,1% hasta $17.110,4. En contraste, la caja de hamburguesas congeladas vio un aumento del 2,5% mensual, alcanzando un precio de $7.759,4.
Por otro lado, las exportaciones de carne vacuna habrían llegado a 312.200 toneladas res con hueso, cifra que representa un incremento del 5,1% respecto a los primeros cinco meses del año pasado. Este crecimiento de las ventas externas, que equivale a 15.060 toneladas adicionales, fue impulsado principalmente por la demanda de Estados Unidos.
Es importante recordar que a principios de año se firmó un acuerdo comercial con ese país, que establece un cupo anual de exportación de 100.000 toneladas libres de aranceles, incrementando en 80.000 toneladas la cuota anteriormente vigente, que era de 20.000 toneladas.
“En los otros destinos principales, las ventas mostraron caídas significativas”, mencionó CICCRA, destacando que las exportaciones a China, el principal destino para la carne vacuna, disminuyeron un 35,8% mensual en abril y un 32% interanual.
En contraposición, las exportaciones a Estados Unidos crecieron un 25% mensual y triplicaron su volumen interanual, totalizando 10.896 toneladas en abril y representando el 29,2% del total exportado.
“Los ingresos por las ventas a China fueron el 35,6% del total en abril (110,2 millones de dólares) mientras que las exportaciones a Estados Unidos generaron otro 29% (89,9 millones de dólares). Juntos, estos destinos explicaron el 64,6% de la facturación total del mes”, detalla el informe.
Alemania y Países Bajos sumaron un 16,1% del valor total de las exportaciones, aportando USD 30,3 millones y USD 19,5 millones, respectivamente. Esto se debe a los precios unitarios significativamente más altos que ambos países pagan en comparación con China y Estados Unidos.
En cuanto a la producción de carne vacuna, se observó una contracción anual del 7,3% en lo que va de 2026, con un total de 1.168 millones de toneladas res con hueso, es decir, 91.650 toneladas menos que en el mismo periodo de 2025. Este retroceso se produce en un contexto de menor disponibilidad de hacienda para faena.
“En mayo, la industria frigorífica vacuna volvió a mostrar un bajo nivel de actividad, debido a la escasez de hacienda disponible para ser enviada a faena, tras tres años de intensa liquidación de madres y de existencias en general, ocasionada por eventos climáticos adversos desde 2022 hasta mediados del año pasado”, indicó CICCRA.
“Así como abril de 2026 fue el décimo mes de abril con menor nivel de faena en los últimos cuarenta y siete años, mayo se ubicó en noveno lugar entre los quintos meses considerados”, agregó.
Entre enero y mayo de 2026, se faenaron 4,94 millones de cabezas de hacienda vacuna, lo que significó una disminución del 9,8%. “Este fue el nivel más bajo de actividad en el sector en los últimos diez años (39º entre los últimos cuarenta y siete años)”, concluyó el informe.








