El violento episodio tuvo lugar alrededor de las 22:30 horas del martes en el paraje Piruitas, cercano a Tío Pozo. La Policía fue alertada por el encargado del destacamento local tras un aviso de un presunto intento de femicidio.
Una vecina de 42 años, quien le brindó refugio, indicó que la mujer llegó a su casa pidiendo ayuda. La víctima se encontraba completamente desnuda y en un estado de gran angustia, tras haberse escapado de su hogar donde había sido golpeada y amenazada de muerte por su pareja.
En una conversación con un medio local, la mujer explicó que la agresión comenzó luego de una discusión provocada por la revisión de su teléfono celular por parte del agresor. “Me dijo: ‘Hoy te voy a matar'”, recordó. A partir de ese momento, la situación se tornó violenta, con el hombre agrediéndola física y verbalmente.
“Me sostuvo fuerte en la cabeza, me apretó la cara con el codo y me lastimó el ojo”, puntualizó. La violencia aumentó cuando el agresor tomó un arma de fuego que tenía sobre el ropero.
Debido a esta amenaza, la víctima afirma haber sentido que su vida corría peligro, lo que la llevó a buscar una salida al momento en que el atacante entró al baño: “Se me ocurrió abrir la ventana porque sabía que por la puerta no iba a poder salir. Salí por la ventana con mi ropa en la mano y corrí al monte”, relató.
Según datos recabados por fuentes locales, la mujer permaneció escondida en los pastizales mientras su pareja la buscaba con una linterna. Al sentirse segura, corrió hacia una vivienda cercana para pedir asistencia. “Corrí por la calle hasta llegar a una casa y pedir auxilio. Me quedé solamente con el pantalón y las zapatillas”, agregó, enfatizando que nunca había sufrido agresiones de tal magnitud en los más de dos años de relación con el agresor.
“Yo me sentí morir directamente. Lo sentí en su voz, lo sentí en su fuerza. Supe que él no estaba en sí y que era capaz de hacerlo”, reflexionó acerca de su decisión de realizar la denuncia.
Después de que los efectivos de la Comisaría 27 llegaran al lugar, la mujer fue trasladada al Hospital Zonal, donde el médico de guardia constató un hematoma en el ojo izquierdo debido a la golpiza y descartó lesiones en el cráneo.
A raíz de la denuncia, se le otorgó una medida de restricción contra el agresor, aunque este regresó más tarde para devolverle pertenencias, alegando no recordar lo sucedido: “Él vino preguntándome qué había pasado porque decía que no se acordaba de nada”, expresó.
Las primeras acciones policiales incluyeron el envío de fotografías de las lesiones a la fiscal de turno, quien ordenó avanzar con la investigación. Simultáneamente, se implementaron medidas para dar con el agresor, quien se encuentra en fuga.
Mientras tanto, la mujer declaró que su principal objetivo es recuperar la tranquilidad y proteger a sus hijos. “Para mí se terminó la vida entera con él. Tengo mis hijos, tengo mi vida y no voy a permitir que nadie haga algo así”, cerró.








