Bajo el título “El método Scaloni”, una serie documental lanzada poco antes del inicio de la Copa del Mundo, se explora la forma en que el entrenador de Pujato y su cuerpo técnico gestionan el grupo. Este equipo, compuesto por antiguos futbolistas como Roberto Ayala, Walter Samuel y Pablo Aimar, junto al trabajo del profe Luis Martín y otros colaboradores, es la base del ciclo más exitoso en la historia de la Selección mayor. No caben dudas sobre ello.
En esta Copa del Mundo en Norteamérica, el conjunto argentino ha demostrado una habilidad única para manejar sus emociones, algo que ha marcado la diferencia con respecto a otras selecciones. Además de enfrentar la recuperación de futbolistas claves como los laterales derechos (Nahuel Molina y Gonzalo Montiel), Cuti Romero, Julián Álvarez y Dibu Martínez, el plantel también tuvo que lidiar con la situación personal de Lionel Messi en el marco del anuncio sobre la salud de su padre.
Por ello, en medio de este contexto y tras la notable actuación del equipo, Scaloni destacó el compromiso de los jugadores en Atlanta. “La magnitud de lo de hoy es comparable con muchísimas cosas que hemos vivido. Es un equipo que no deja de ir para adelante, el fútbol es esto. La táctica y la estrategia son importantes, pero si no tenés esto que tuvimos hoy, nosotros hubiésemos quedado eliminados”, declaró en la conferencia de prensa posterior al enfrentamiento ante los africanos.
Uno de los jugadores más destacados en este ciclo es Rodrigo De Paul, quien acumula 92 partidos con la selección. Durante la previa al partido contra Cabo Verde, el mediocampista del Inter Miami hizo hincapié en la habilidad del técnico para liderar. “Me hizo entender que la vida se puede ver desde un montón de lugares, incluso el fútbol. Como ya lo he dicho, lo más importante es que no somos solo jugadores de fútbol, sino personas que juegan al fútbol. Esa frase es crucial. Detrás de cada jugador hay una persona con problemas y satisfacciones. Cuando notas que la persona que te guía comprende eso, te sientes en un lugar más acogedor, lo que te permite desplegar más tus virtudes”.
El ambiente confortable al que se refiere De Paul es una representación clara del liderazgo inclusivo que ha adoptado Scaloni. Este enfoque permite transmitir un mensaje claro que ha resonado en un grupo que lo identifica como su líder espiritual. Él sabe cómo equilibrar la presión, conociendo cuándo intensificar las prácticas y cuándo otorgar tiempo libre al plantel en medio del intenso torneo de selecciones. También se une a los jugadores en los asados que han compartido en la concentración de Kansas City.
Este estilo de gestión fue fundamental para conquistar a Messi. Aunque todos conocen su talento, el astro ha resaltado cómo el grupo lo ha recibido y lo apoya. En la reciente remontada ante Egipto, los integrantes demostraron su esfuerzo para que esa no fuera la última actuación de Messi con la camiseta celeste y blanca. “He expresado muchas veces mi agradecimiento a este grupo. Soy feliz de pertenecer. Sé que siempre tienen palabras de apoyo para mí, no solo verbalmente, sino también a través de sus acciones. Es un orgullo competir junto a ellos porque siempre dan todo y hoy fue una prueba más”, afirmó el capitán tras la victoria agónica.
Las palabras de Enzo Fernández, quien enfatizó que “le dijimos que era temprano para que se acabe”, y las de Leandro Paredes, cercano a Messi, demuestran que el grupo juega para él en un sentido muy real. Saben que cuando Messi está bien y se siente respaldado, las probabilidades de éxito aumentan. “Tratamos de abrazarlo, de que sienta que estaremos a su lado hasta el final. Tenerlo con nosotros es un gran plus. También jugamos para que ese último partido no llegue nunca”, expresó el mediocampista argentino.
En un fútbol moderno donde las tácticas buscan el control territorial, el método Scaloni resalta la complicada pero esencial combinación de lo individual y lo colectivo. “El todo es más que la suma de las partes”, dijo Aristóteles. Esta versión del seleccionado campeón del mundo refleja esa premisa como nunca antes. Con el próximo partido de semifinales a la vuelta de la esquina, los jugadores ya tienen claro el enfoque que deben seguir para lograr el éxito deportivo.








